Marchó Blumberg con un discurso más duro
Juan Carlos Blumberg encabezó ayer la cuarta movilización contra el garantismo y la inseguridad. A pesar de que su demanda específica -el contenido del petitorio- se enfocó en reformas en materia judicial, en un discurso fuertemente crítico al gobierno, Blumberg incursionó en algunos desaciertos. Así y todo, ayer reconfirmó que continúa siendo -aunque la movilización fue menor que las anteriores- el principal referente en la lucha contra la inseguridad y la ineficiencia judicial. Sin embargo, fuera de lo referido puntualmente a la Justicia -sobre lo que giró el petitorio que elevó a la Corte-, Blumberg mechó en su discurso planteos más politizados, y no siempre correctos, como una crítica a las excarcelaciones, algo que puede justificar las «condenas anticipadas». También, un pedido para suprimir las leyes secretas que habilitaron los sobresueldos. Ni qué hablar de pedir se esclarezca el caso García Belsunce, algo que desean todos, pero nadie puede lograr.
-
El Gobierno acelera a 2027 con el riesgo de que se corra el eje de la grieta: de "anti K" a "anti Milei"
-
Sergio Berni no descarta ser candidato a gobernador: "Voy a estar donde el proyecto me necesite"
Blumberg terminó su discurso bajo la lluvia en las escalinatas del Palacio de los Tribunales, donde se montó el escenario para el acto en reclamo de mayor Justicia. Más de 5 mil personas permanecieron, a pesar del mal tiempo, en la Plaza Lavalle, a metros del Obelisco porteño, para escuchar el discurso, pero en esta ocasión no se vio a ningún político.
• Dureza
En otro pasaje de su breve oratoria, el empresario criticó duramente a la clase política. Dijo que «los funcionarios tienen que entender que sus cargos no son para calentar la silla» y que tienen que «gestionar y no pensar en la próxima elección».
«Se dice que el gobierno me opera», confió ante los manifestantes; «yo les digo a ustedes que a mi no me opera nadie», sentenció
Blumberg y reclamó al gobierno por las «promesas» que el año pasado le hicieran con respecto a reformas en el sistema judicial.
En ese sentido insistió con la necesidad de agilizar la Justicia con un sistema informático y un sistema que permita que los ciudadanos puedan monitorear «la productividad» judicial.
También pidió que se implemente la reválida de los cargos de los magistrados, «los fiscales y los defensores».
«Una Argentina más justa, en paz y con trabajo» será imposible si «la Justicia» y «la educación no son prioridades», expresó el padre de Axel.
Blumberg cerró la marcha contra la impunidad, que se realizó luego de la entrega de un petitorio a la Corte (ver nota aparte). El acto contó con diversas adhesiones, entre ellas de la AMIA y de los padres de José Luis Cabezas, aunque no adhirieron los familiares de las víctimas de la tragedia del 30 de diciembre en la disco República de Cromañón.
El acto, organizado por la Fundación Axel Blumberg, comenzó con las palabras de un rabino, un pastor y un sacerdote, quienes apelaron también a que impere la Justicia.
Anteriormente, Blumberg encabezó otras tres manifestaciones, la primera fue de magnitud por la concurrencia, cerca de 200 mil personas, que reclamaron en la Plaza de los Dos Congresos, por leyes más severas contra la delincuencia. Entre los asistentes, hubo familiares de víctimas de la inseguridad y, como en otras ocasiones, estuvieron en el palco Pompeya Gómez, madre de Cristian Schroeder, y Susana Garnil, madre de Nicolás Garnil, entre otros integrantes de la Fundación, además de familiares de Diego Peralta, Roberto Gramajo, Andrés Balmaceda, Emilse Peralta, María Ester Cromanese, Norma Peroña, Andrés Funes y del soldado chaqueño Mauro Ramírez.



Dejá tu comentario