Antes de lanzarse ambos a la campaña proselitista, fue Adolfo Rodríguez Saá quien fue a visitar a La Rioja a Carlos Menem. Allí se explicaron sus posiciones y ambiciones, y acordaron ataques mínimos entre ellos. Cumplieron. Ahora Menem fue a San Luis. Además, el puntano se lo había recordado en forma indirecta, diciendo «que me vengan a ver en San Luis».
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Entre los tres más votados pero que no entraron en el ballottage, aparte de una satisfacción, obvia, de todos, no se notó soberbia para nada en el sanluiseño. Un poco en Ricardo López Murphy, aunque disimulada por la discreción cuando habla de «apoyos» y por su buena y correcta posición expresada públicamente en no sentirse «dueño» del voto de quienes lo apoyaron el 27 de abril.
Es lógico López Murphy porque sus 3 millones y pico de votos del domingo son considerados los menos impulsivos y los más meditados. No es ése un grupo de votantes para digitarlo porque se ofendería, aunque todos sepan que para esos decisivos 3 millones de personas sólo hay cabida en Carlos Menem o en la abstención, ésta fundamentalmente se cree de radicales que abandonaron la oferta imposible de digerir de Leopoldo Moreau y se volcaron a López Murphy, el ex correligionario. Pero ya es más fuerte tener que votar a un peronista, partido opositor histórico. Lo único donde nadie duda es que si aceptan la opción de voto en segunda vuelta para «un peronista», se tragarán un sapo con Menem pero jamás con Néstor Kirchner, salvo contadas excepciones. El resto del voto de López Murphy, fuera del radical, más seguro es para Menem. Son profesionales, comerciantes, empresarios, clase media, el sector de estudiantes serios y los moderados, en general, que no aceptan un Kirchner y un Duhalde inclinándose por una Cuba que condena a 27 años de cárcel a opositores y fusila a quienes sólo intentaban zafar de la prisión huyendo de la isla.
El voto de izquierda salió en parte de Elisa Carrió y hasta de Jorge Altamira, y aseguró en los últimos días (se cambió el voto argentino hacia Fidel Castro el 16 de abril) la presencia de Kirchner en la segunda vuelta. Pero hoy es su drama. Los moderados -inclusive los que están con Elisa Carrió- dudan de apoyar que salga presidente «un fusilador», como se calificó al santacruceño.
Elisa Carrió, de los tres que no obtuvieron ingreso al ballottage, es la que además de cierta soberbia, como todos, se ha manifestado totalmente dueña de sus votos y capaz de digitarlos pese a contradicciones que hay en su masa de votantes. Los radicales de izquierda, molestos con Leopoldo Moreau y más teniendo la variante de la ex correligionaria Carrió a mano, ¿se irán ahora con Kirchner? Podría ser, pero no todos los 2.720.000 votos del ARI. Siempre queda la variante abstención, pero Carrió quiere imponer el «voto no Menem».
Un periodismo un poco baboso, generalmente de izquierda, alienta a Elisa Carrió. En parte lo hacen con una razón justa: esta mujer hizo su campaña prácticamente con 2 pesos, circulando en autos por no tener para aviones, recorriendo casas de familia. Es importante, sin duda. Pero ese periodismo no le hace preguntas sobre las grandes contradicciones de
Carrió: echó del ARI al socialismo por su posición pro aborto que en su religiosidad no comparte, ¿pero cómo, entonces, pudo Carrió apoyar a Cuba cuando se dispusieron detenciones y fusilamientos de adversarios políticos?
Rodríguez Saá también apoyó -sólo López Murphy y Menem no apoyaron a Fidel Castro-, pero sin la misma religiosidad y apuntalar fusilamientos con la boca y el rosario en las manos.
Salvo Carrió, con sus exageraciones autoritarias sobre «sus votantes» -como podría ser Moreau, aunque con cantidad de voto que no gravita-, se cree que los restantes no ganadores harán insinuaciones a sus seguidores sobre el ballottage.
En San Luis el miércoles, por ejemplo, la gobernadora Alicia Lemme, fiel a Rodríguez Saá, emitió un decreto declarando a Menem «huésped de honor de San Luis». La gobernadora fue personalmente a entregárselo.
Mañana, tras el diálogo mantenido que agradó a las dos partes, habrá una reunión del PJ puntano para tratar el tema ballottage.
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