Menem se confesó adicto: "Le daría de nuevo Economía a Domingo Cavallo"
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Di Tella, dejando de lado frases ingeniosas al hablar de «la herencia recibida», lo primero que hizo fue recordar «la que recibimos nosotros de los radicales en 1989, que fue una catástrofe, por la hiperinflcción; donde los argentinos no sólo se iban del país sino que decían que la Argentina se iba al carajo». Y agregó con un desacostumbrado gesto adusto: «La Argentina se nos moría en las manos, no existía la moneda». Fue cuando afirmó que «con Menem se produce un cambio copernicano. Cuando en Estados Unidos el Banco Mundial no podía creer que se podían privatizar las empresas públicas en el tiempo que se hizo; o cuando terminamos resolviendo los 24 conflictos limítrofes con Chile». Di Tella concluyó su mensaje recordando el tercer verso del Eclesiastés de los Evangelios, que dice en un fragmento que «hay un momento para todo». Tras él tomó el micrófono Menem y todo pareció animarse. Dijo que fue otorgado a la Argentina «un blindaje gracias al cual nuestros acreedores podrán cobrar; casi 90 por ciento irán a amortizar las deudas que tenemos. Lo que nadie dice es que aquí hace falta que alguien diga, Argentina, levántate y anda». Y trascartón recordó un discurso de un dirigente peronista santafesino en la campaña electoral del '89, que en el calor del discurso de barricada dijo que «este hombre -por Menem-, hará que la Argentina se levante como el Gato Félix», confundiendo el Ave Fénix con el personaje de historietas, provocando las risas generalizadas.
Menem aludió al reportaje publicado por este diario al economista Enrique Blasco Garma, para puntualizar «los diez brillantes años» de su gestión de gobierno. Dijo que «si Cavallo asegura que el año que viene se crecerá a 10 por ciento, aunque acá sostenga que será 7; si yo fuera el Presidente le entregaría el Ministerio de Economía para que lo haga, yo quiero que a este gobierno le vaya bien».
Afirmó el ex mandatario que fue consultado por el gobierno acerca de la anunciada decisión de EE.UU. de negociar el ingreso de Chile al NAFTA. «Y yo les dije que eso era muy bueno, porque detrás iría la Argentina y en lugar de 2005 alcanzaremos esa asociación antes, en 2003.» Hubo otra cuota de humor y de rápidos reflejos políticos cuando contó una anécdota respecto de Chile. Fue cuando desde el país trasandino llegó la noticia de que estudiaban comprar cazabombarderos F-16 a EE.UU. «Yo lo llamé a Frei y le dije que me parecía muy bien, que lo hicieran, pero luego le pregunté: ¿Decime, para qué los querés; a quién le vas a tirar las bombas?», lo que generó nuevas sonrisas y aplausos.
Los postres se habían consumido y Menem concluyó su mensaje dirigiéndose a Fernando de la Rúa: «Señor Presidente, usted recibió una herencia magnífica de un gobierno brillante. Cuide la herencia que recibió mi querido Presidente».




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