El consejo nacional del PJ sesionará hoy para establecer el 23 de febrero próximo como fecha para las internas presidenciales del partido. La decisión la lleva adelante el menemismo, que sesionó ayer en su más alto nivel para conquistar la voluntad del grupo que se ha convertido nuevamente en el fiel de la balanza del PJ, es decir, los gobernadores provinciales del partido. Después de un punteo en ese sector, los menemistas quedaron convencidos de que hoy contarían con quórum para una decisión que, seguramente, tendrá derivaciones judiciales, como sucede con todo lo que se resuelve institucionalmente en el PJ desde hace cuatro años.
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El telón de fondo sobre el que se recortan las preocupaciones de Carlos Menem es la sospecha de que Eduardo Duhalde quiere sabotear la realización de esos comicios domésticos. Sea para que la fórmula quede consagrada administrativamente por ausencia de más de un rival, sea para que el PJ concurra a las elecciones generales con varias fórmulas o, última opción, para que se suspendan también esas elecciones generales (convocadas para el 27 de abril) de tal manera que el propio Duhalde pueda postularse más adelante, pasado el 25 de mayo en que dejará el poder.
Menem estuvo ayer todo el día deliberando con lo más granado de su entorno. Aunque la reunión clave la presidió a las 18: en su suite del Hotel Presidente dialogó con Rubén Marín, Juan Carlos Romero, Eduardo Bauzá, Alberto Kohan, Antonio Cassia y Manuel Baladrón, diputado por La Pampa que presidió la Junta Electoral anterior en el PJ.
En ese encuentro prevaleció la posición de Marín, quien recomendó cambiar de estrategia para conseguir el objetivo de las elecciones internas de febrero. El gobernador de La Pampa sostuvo que debe abandonarse la confrontación con Duhalde y el gobierno y derivar la responsabilidad por el destino electoral del PJ a los gobernadores y legisladores de peso. «De ese modo será más fácil que Duhalde comprenda lo que se pretende y, además, se despeja la discusión de los odios personales. ¿O a algún gobernador le conviene que el partido se disperse en cinco o seis grupos que, a la larga, tendrán también expresión en cada provincia?», razonó Marín.
• Neutralidad
Menem y Bauzá hicieron notar que, en rigor, ésa fue la táctica aplicada en las últimas horas. El mendocino comentó que Carlos Reutemann, Ramón Puerta y Carlos Rovira, Jorge Busti, Eduardo Fellner, Carlos Mafredotti y Gildo Insfrán admitan que el PJ debe realizar internas por más que la estrategia de Duhalde sea suspenderlas u obstruirlas. Ese lote de dirigentes se ha convertido en decisivo, principalmente por su neutralidad. Esto es más notorio en el caso de Reutemann, cuyo prestigio interno hace que su ubicación en el tablero se vuelva siempre gravitante.
Los dos sectores del PJ, enfrentados ayer como nunca, se espiaron durante toda la jornada. En lo de Menem querían saber qué concurrencia tendría Duhalde en la comida convocada para la noche en Olivos. Festejaron los amigos del riojano al advertir que gracias a las complicaciones que presentó en el Senado la sesión de aprobación del presupuesto, la asistencia había sido escasa. Desde el gobierno también se interesaron por conocer los contactos que realizó Menem y cuyo fruto se verá recién hoy, cuando en la sede de la calle Matheu se pase lista a los dirigentes que concurran a fijar la fecha de la interna.
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