17 de marzo 2004 - 00:00

Método Telekino decide ya bancas

Los legisladores porteños usaron ayer un bolillero de Lotería Nacional, el mismo que se utiliza para el Telekino, para dividir los grupos que participarán del sorteo de bancas y así resolver cuáles 30 se retirarán en 2005.

Hicieron dos listas, de 30 diputados cada una, acordadas por los bloques en la que está la mitad de las bancas de cada boleta electoral. El acuerdo se hizo sin azar, tratando de tener igual cantidad de representantes de cada partido.

Mañana en el recinto se procederá a asignar una letra a cada una de esas dos nóminas. Serán lista A y lista B y luego una bolilla dirá 2 o 4 y así se sabrá qué grupo de 30 se va en 2005 para dar paso a nuevos diputados -al que le toque el número 2- y qué grupo seguirá hasta 2007. Cada bloque, por acuerdo, se dividió en dos para conformar la nómina general de 30 diputados en cada grupo y como anticipó este diario tomaron todos los recaudos que consideraron imprescindibles para evitar trampas.

•Transparencia

La diputada Silvia La Ruffa pidió que el sorteo a realizarse este jueves en la Legislatura «sea lo más transparente posible. Para ello no hace falta traer a un niño cantor de la Lotería Nacional, basta con que el presidente de la Legislatura, Jorge Telerman, presida el acto con el compromiso necesario para que no haya lugar a dudas». Lo dijo Silvia La Ruffa del bloque que tiene como referente a Patricia Bullrich y la idea la adoptaron todos los legisladores. Así debutó ayer Jorge «Riverito» Telerman como niño cantor.

El sorteo que hizo fue particular y es necesario comprenderlo: ayer cada bloque se dividió en dos listas, pero los que tenían número impar de integrantes debieron pasar a ese legislador o legisladora a una lista general de «solos y solas» a la que también sumaron el monobloque de Roberto Vázquez (UCR) y el de Vilma Ripoll (Izquierda Unida). En total eran 8 los sobrantes y tuvieron que sortear a qué grupo iba cada uno.

• Bolillero prestado

Telerman, en la sala donde se reúne Labor Parlamentaria y ante todos los presidentes de los bloques llegó con el bolillero. Ese adminículo lo prestó Lotería Nacional, que tiene 8 de esos ejemplares y uno de repuesto para sus sorteos de Telekino y quiniela. El de repuesto es el que prestó a la Legislatura, y sólo uno -no dos como se pensaba en un momentodado que de otra manera Lotería no podía llevar a cabo sus sorteos diarios.

El aparato mide cerca de un metro, tiene un visor electrónico y se acciona a control remoto, razón por la cual los diputados consideraron innecesario que
Telerman llevara mangas cortas para evitar sospechas. Las bolillas son del tamaño de las pelotitas de ping-pong y saltan dentro de la esfera a la vista de todos hasta que el aparato atrapa una.

Hubo aplausos en el primer accionar del control remoto de
Telerman, pero poca emoción, ya que el verdadero sorteo, el que les dirá si la suerte los acompaña por cuatro años o los abandona en dos será hoy.

Los problemas comenzaron, sin embargo, inmediatamente. El setentista Miguel Pancho Talento pidió que le tocara otro grupo diferente al de Claudio Ferreño: «
Estamos en distintas listas pero somos del mismo partido», confió para la incomprensión de todos que igualmente le aceptaron obviar la bolilla.

Dejá tu comentario

Te puede interesar