26 de mayo 2006 - 00:00

Ministra Garré quiere retiro de siete oficiales

La ministra de Defensa, Nilda Garré, decidiría hoy el pase a disponibilidad de militares que participaron en el homenaje a los caídos por la subversión. Algunos coroneles retirados ya fueron citados a declarar en el Regimiento Patricios. Debieron explicar por qué utilizaron su uniforme. El Ejército considera que se trató de un acto político que compromete a esa institución. El gobierno dice que por reglamento tienen prohibido participar de mítines políticos o partidarios. Los tres militares que aparecieron en la foto fueron detenidos. Hoy se definiría la situación de otros cuatro.

El gobierno evaluaba ayer aplicar un castigo « ejemplificador» para los militares retirados y en actividad que el día antes de la «plaza del sí» homenajearon a las «víctimas de la subversión» en los años 70. En esa ceremonia -realizada en la plaza San Martín, de Retiro-hubo jóvenes oficiales vestidos de uniforme que protestaron por «la distorsión de la verdad» sobre esos hechos. La ministra de Defensa, Nilda Garré (quien en la semana previa dijo que iban a cerrar los liceos y luego se desdijo), admitió que analiza si corresponden sanciones disciplinarias por violación a los reglamentos militares a los uniformados que participaron en el acto de reivindicación.

Garré detalló que los miembros de las Fuerzas Armadas, tanto en actividad como en situación de retiro, «tienen prohibido por reglamentos militares asistir a actos políticos y/o partidarios». Por lo tanto, se estudia si habrá sanciones disciplinarias.

  • Citados

  • Una versión daba cuenta ayer de que algunos militares ya habían sido citados a prestar declaración en dependencias del Regimiento de Infantería Patricios, respondiendo a una orden de la Jefatura del Estado Mayor General del Ejército (JEMGE). Se mencionaba que debieron responder sobre su presencia con uniforme el teniente coronel (R) Emilio Nani y los coroneles retirados Rodolfo Solís, Guillermo Viola y José Chas.

    El Ejército considera que se trató de un acto político que comprometía a la institución.

    Los militares habrían expresado que la ceremonia fue apolítica para civiles y militares, y que tampoco se produjeron ni se escucharon expresiones agraviantes hacia ningún referente político no militar. El acto en homenaje a las «víctimas de la subversión» reunió cerca de 3.000 de personas, según unas fuentes, 8.000 según otras, frente al Cenotafio de Malvinas, y fue convocado por Cecilia Pando, esposa del mayor Rafael Mercado, quien fue pasado a retiro luego de que ella reivindicara en notas y declaracionesel terrorismo de Estado. El homenaje, seguido por una joven oficialidad en actividad, concentró duros discursos que condenaron la versión « sesgada, parcial e intencionada» de la historia de los años 60 y 70.

    Aunque la ceremonia reunió unos 60 uniformados, trascendió ayer que otros oficiales tenían pensado participar, pero fueron convocados en Campo de Mayo y alertados sobre la sanción que sobrevendría si acudían a la convocatoria de la Comisión de Homenaje Permanente a los Muertos por la Subversión.

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