Mitos y verdades: ¿existe el fraude electoral en la Argentina?

Política

Compra de votos, robo de boletas, electores que votan en nombre de otros y escrutinios irregulares, son sólo algunas de las acusaciones cruzadas que resurgen en cada elección. No son pocos los candidatos, partidos políticos y hasta medios de comunicación que elevan su voz para afirmar que las elecciones en nuestro país están viciadas de nulidad. Ante este contexto, ¿se puede afirmar que en la Argentina existe el fraude electoral? ¿Hay denuncias de fraude activadas en la Justicia? ¿Qué muestran los estudios en Ciencia Política al respecto? Con todas estas incógnitas bajo el brazo, ámbito.com convocó a especialistas para echar luz sobre el estado de situación del sistema electoral argentino.

Desde la Justicia Electoral indicaron a este medio que tras las PASO "no hubo denuncias oficiales de fraude". Sin embargo, durante las primarias, la Fiscalía Nacional Electoral recibió 18 denuncias vinculadas a violación de la veda electoral y 63 presentaciones sobre problemas para ejercer su derecho al voto. También se registraron 36 denuncias correspondientes a irregularidades con las boletas y tres comunicaciones por alteraciones en las fajas de seguridad de las urnas, entre otras.

Sin investigaciones judiciales en curso, ¿es posible hablar de fraude antes, durante y después de las elecciones? María Page, investigadora asociada de Instituciones Políticas de CIPPEC (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento) afirmó que "el fraude no existe en la Argentina". Al respecto, sostuvo que "en el día de la elección no hay grandes problemas" y que "cuando uno revisa los resultados desde el regreso de la democracia no encontramos situaciones de fraude".

En igual sentido, Silvana Yazbek, Directora Ejecutiva de IDEMOE (Instituto de la Democracia y Elecciones) dijo que "a la fecha no se han presentado en elecciones nacionales denuncias de fraude". La especialista en veeduría electoral aseveró que "de acuerdo a lo publicado por la Fiscalía Nacional Electoral a cargo del doctor Jorge Di Lello, las denuncias que ingresaron dentro de las 48 horas antes y durante la jornada electoral fueron casi todas resueltas en tiempo real". En ese contexto, advirtió que "excepcionalmente se denuncian situaciones que podrían calificarse de infracciones o delitos".

Por su parte, Leandro Querido, Director de Transparencia Electoral, consideró que "si tomamos las elecciones nacionales podemos asegurar que no hay fraude", pero advirtió que "tenemos un sistema complejo, fraccionado, con la participación de muchos actores en donde en algunos puntos el control se distiende". En tal sentido, el politólogo apuntó sus cañones hacia el Norte del país: "En Formosa y en Santiago del Estero la transición democrática no ha llegado aún porque allí no hay elecciones libres y se violan derechos políticos de los electores".



• Análisis de los resultados y la desconfianza en el sistema

Al margen de las denuncias, las organizaciones llevan adelante estudios cuantitativos y cualitativos para detectar posibles inconsistencias en los resultados para evaluar la percepción de los electores sobre el acto electoral. Por caso, en las elecciones de 2015 CIPPEC llevó adelante un estudio para detectar "rarezas" en los comicios realizados en la Provincia de Buenos Aires, histórico territorio sobre el que siempre recaen sospechas y denuncias de partidos políticos.

Para ello, la organización adoptó herramientas de auditorías utilizadas por estudios contables con el objetivo de descubrir "anomalías" en los comicios. El proyecto consistió en observar en los resultados definitivos distintos valores para encontrar un patrón reconocible que permita detectar "comportamientos extraños" en alguno de los indicadores.

"Una forma de cambiar los resultados de la elección es cambiar los votos", advirtió Page quien explicó que como parte de la investigación "se mira la participación promedio a nivel de la sección, del circuito y de la mesa y después se analiza si hay mesas que se salen de ese patrón". El estudio de CIPPEC para determinar una posible manipulación de votos durante las elecciones de 2015 y en las PASO de agosto pasado arrojó un resultado negativo.

"Encontramos muy pocas anomalías, muy dispersas en el territorio por lo que sería imposible que cambien el resultado de las elecciones. Las anomalías que vemos son en favor de un partido y en favor de otro porque los principales partidos pierden y ganan. Por lo tanto, no hay indicios de manipulación de los números", resumió Page.

Otra pata de la observación electoral está relacionada con el acompañamiento cívico que realizan algunas ONG como IDEMOE realizan con el aval de la Cámara Nacional Electoral (CNE) y bajo los criterios de observación de la Organización de los Estados Americanos (OEA). En las primarias de agosto, 125 observadores de esta organización distribuidos en 23 distritos del país consideraron que el desarrollo de la jornada electoral fue positivo.

Al respecto, Yazbek contó: "No hemos observado delitos electorales, sí excepcionalmente situaciones que pueden configurar infracciones como: la ausencia sin justificación de autoridades de mesa, faltantes de boletas y sustracción por parte de algún elector, actos de proselitismo o personas que lleguen a votar se encuentren con que alguien emitió el voto en su lugar o no están en el padrón".

En su informe, IDEMOE destacó que en las primarias "los votantes concurrieron con tranquilidad a las urnas a ejercer su derecho al sufragio, en un alto porcentaje y sin inconvenientes en todo el territorio". En ese contexto, de la organización destacaron la presencia de fiscales partidario en las mesas alcanzando un 98%, de las cuales un 15% contó con un solo fiscal, mientras que un 85% con dos o más fiscales.

Volviendo el territorio bonaerense, Querido comentó que en las semanas previas a las primarias Transparencia Electoral realizó una encuesta que arrojó que "los electores desconfían de los partidos y de las autoridades electorales". El relevamiento proyectó que el 36% de electores no considera que las elecciones en la Provincia sean "transparentes", el 31% "no confía" en la correcta contabilización de su voto y el 34% considera que "es muy probable" el fraude electoral en Argentina.

Por lo pronto, los especialistas consideran que el debilitamiento de la confianza de los argentinos hacia el proceso electoral guarda relación con la crisis de representación que arrastra el sistema político desde hace más de 15 años.

"Esta tendencia a desconfiar de la integridad de la elección empezó después de la crisis del 2001, del astillamiento del sistema de partidos", señaló Page. La especialista sostuvo que "los partidos quedaron muy debilitados como instituciones". Por su parte, Querido sostuvo que "el sistema está diseñado para que los partidos se controlen mutuamente" pero "desde que el bipartidismo tradicional entró en crisis, este equilibrio se rompió y las sospechas y denuncias crecieron".

Yazbek apuntó que "los candidatos deberían realizar las denuncias con pruebas sólidas y concretas y continuarlas en la Justicia, por lo general no ocurre, y eso le quita seriedad a los reclamos". En tal sentido, la especialista sostuvo que para prevenir estos hechos "hay que fortalecer una mayor apertura al proceso y educación electoral al ciudadano".

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