El cómico Claudio Morgado reaccionó ayer con velocidad de profesional ante el lanzamiento de Moria Casán, como él postulante a una banca en el Congreso y los dos por fracciones vinculadas al peronismo. Tomando un ticket para ingresar a la agenda de los programas de chimentos, que privilegian las peleas entre la gente de la farándula, Morgado salió a diferenciarse de la estrella de «A la cama con Moria» aunque sin dar muchos argumentos. «No todos somos iguales, no es todo lo mismo. Hay muchas diferencias», aseguró Morgado -candidato del kirchnerismo porteño- al ser consultado por radio « Mitre» sobre el ingreso de sus colegas a las listas de candidatos. Morgado se ha destacado como humorista en programas de la TV privada y estatal haciendo reír con zumbas, chirigotas, cuchufletas y astracanadas, incluyendo un programa en el cual se colgaba de los pies al techo para aparecer en cámara cabeza abajo, como las notas que escribía Rodolfo Terragno en una revista. Igual consideró que Moria es «más frívola» que él. • Compromiso
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No registró la presencia de la estrella de «Los doctores las prefieren rubias» en la Plaza de Mayo en la primavera alfonsinista de los '80, cuando se embozaba con colores radicales. «No la vi a Moria -se lamentó el conductor de «Televisión Registrada»- en ninguna marcha de los derechos humanos, no la vi con las Madres de Plaza de Mayo, con las Abuelas de Plaza de Mayo. Mi compromiso social es muy diferente al de Moria», aseguró sin dar otra explicación, antes de pedir un corte publicitario.
Deberá dedicar tiempo este Morgado -hermano de un notable guitarrista-a explicar lo que él entiende es una diferencia (en favor de él) con el resto de la farándula. Tendrá que hacerlo, encima, ante el propio Presidente, que le ofreció una banca porque él sí cree que Morgado es como Moria, o sea un personaje de la farándula que puede darle a la política una nueva entonación y además algún atractivo en votos por la popularidad que da la televisión.
El caricato contó a una radio que le había advertido a Néstor Kirchner, cuando le ofreció ser «elegido» candidato, que no sabía nada de política. «Por eso mismo quiero que seas diputado», le respondió este Presidente que se ve como fundador de una nueva política.
Esa anécdota la complementael polígrafo Felipe Pigna, rama divulgación de la historia. Recibió la misma oferta, respondió que tenía mucho que hacer. «Podés arreglar tus horarios,además, ser diputado no te lleva nunca mucho tiempo.» Si es así, ¿para qué querés que sea diputado?, respondió Pigna, quien rechazó subirse por la transversal a este turno del poder.
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