Moyano da marcha atrás y nacionaliza el paro de Camioneros
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En la previa del 1 de mayo, la CGT marcha contra el Gobierno con reclamos por cierre de fábricas
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La CGT anticipó que analiza una medida "mucho más fuerte" después de la marcha del 1° de mayo
Camioneros amenazaba con extender la medida a nivel nacional.
Pese a las advertencias de Boudou, el líder del sindicato de camioneros salió así a desafiar a las administración kirchnerista, en momentos en los que la CGT, liderada por su padre, Hugo Moyano, mantiene una relación cada vez más tensa con la Casa Rosada.
Ocurre que el Gobierno apadrina al metalúrgico Antonio Caló para que enfrente al clan Moyano en las próximas elecciones en la Confederación General del Trabajo (CGT), previstas para el 12 de julio próximo.
En tanto, la Ley de Abastecimiento, que rige desde 1974, establece multas y hasta prisión para aquellos comerciantes que especulen con artículos de primera necesidad.
"Si me tienen que llevar preso, que me lleven", afirmó Pablo Moyano, que además de lanzar un paro nacional por 72 horas, se burló del ex ministro de Economía, al comentar que Boudou "salió del sarcófago" tras el viaje de Cristina a México para tomar parte en la cumbre del Grupo de los 20 (G-20), en Los Cabos.
En cuanto al Impuesto a las Ganancias, el gremio -al igual que la CGT- le reclama el Gobierno bajar el mínimo no imponible y también demanda la eliminación de topes en los haberes para el cobro de asignaciones familiares.
"Hemos decretado un paro de 72 horas por un aumento salarial del 30 por ciento porque el tema de la inflación nos comió los salarios y porque queremos el Gobierno elimine el impuesto a las ganancias para los trabajadores. Es el único país del mundo en el que trabajás para pagar", aseguró Moyano.
En declaraciones periodísticas, el líder sindical planteó que "hace un año que no hay ningún tipo de acercamiento" de parte de la Casa Rosada "con los reclamos de los trabajadores" y dijo que el gremio se siente "ninguneado" por la cartera laboral que preside Carlos Tomada.
Tras anunciar un paro sorpresivo por 24 horas la semana pasada en el sector del transporte de caudales, autoridades del gremio volvieron a reunirse el lunes con representantes de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Carga (FADEEAC), pero las negociaciones volvieron a fracasar.
Los empresarios mejoraron su oferta salarial, al llevarla del 18 al 21 por ciento, pero el sindicato rechazó la propuesta, a la que calificó como una "burla", e insistió en su postura.
"No da para más el pago del impuesto a las ganancias. El Gobierno no puede seguir sacándole plata a los trabajadores para pagar los agujeros fiscales. Que la saquen de otro lado pero no de los trabajadores", subrayó Moyano.



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