Moyano con trece gremios contra 62 organizaciones
-
LLA ganó su primer centro de estudiantes en una secundaria porteña
-
Milei viaja rumbo a Israel: visitará el Muro de los Lamentos y se verá con Netanyahu
Hugo Moyano
El pronunciamiento insiste en ignorar que la violencia de «Madonna» y los demás barrabravas (de Independiente y de Estudiantes de La Plata, sobre todo) produjera algún tipo de rechazo en la opinión pública. Al contrario, Moyano dice que a él se lo critica por haberse opuesto al modelo neoliberal en los 90. Termina diciendo de sí mismo que es un devoto «defensor de la paz», como lo demostraron los hechos de San Vicente, las grescas promovidas por su hijo en los paros salvajes de recolectores de basura, los ataques a supermercados chinosy los bloqueos a supermercados por razones gremiales.
La falta de orientación de estos argumentos se debe, casi seguramente, a la experiencia de ver diluido su poder en pocas horas. En las «Uno-Tres» de Moyano, al menos si se considera el comunicado emitido ayer a través de «Télam», no hay más que cuatro sindicatos integrantes del consejo directivo de la CGT. Son los camioneros, los colectiveros de su socio Juan Manuel Palacios (renunciado a su sindicato porque se le descubrieron tenencias accionarias en una sociedad poseedora de campos por varios millones de dólares en Buenos Aires y en La Pampa), los empleados de dragados y balizamiento, y los judiciales de Julio Piumato (el gremialista que dijo que la gresca de San Vicente está provocada por los mismos actores que quieren voltear a Lula en Brasil y a Evo Morales en Bolivia). ¿Figura Omar Viviani, el sindicalista de los taxistas investigado por presunta evasión impositiva, en la lista de adhesiones de Moyano? Ayer no estaba en los cables emitidos por el camionero, como también faltaba José Luis «Mr. Cloro» Lingieri, el segundo del camionero y uno de los candidatos a reemplazarlo si se cae del sillón de secretario general.
El debilitamiento de Moyano es una consecuencia de la estrategia seguida por los « gordos», quienes resolvieron hace más de un año vaciar el consejo directivo. Ahora Armando Cavalieri (Comercio), Oscar Lescano (Luz y Fuerza), Carlos West Ocampo (Sanidad) y José Pedraza (Unión Ferroviaria) consiguieron que Luis Barrionuevo (Gastronómicos), Gerardo Martínez (UOCRA) y Andrés Rodríguez (UPCN) sigan su lógica: nadie irá más al consejo directivo y, todos juntos, podrían reunir a una mayoría de congresales de la CGT capaz de voltear al camionero de su puesto.
¿Expresiones anti-Kirchner? En el corto plazo, no. Más aún, los adversarios de Moyano se proponen realizar una reunión esta semana para evaluar los sucesos de San Vicente y expresar varios elogios a la política oficial. Como si quisieran decirle a la Casa Rosada: «Si quieren paz social, ahora tienen que hablar con nosotros».
Es difícil que a Kirchner, asociado a los gremios del transporte por varias razones, en especial, económicas, le interese esta segmentación. Sobre todo, porque, a diferencia de los disidentes de la CGT, Moyano lo atemoriza con los cortes de ruta o las huelgas de colectivos. Por eso le seguirá derivando subsidios, inclusive uno de 12 millones de pesos al mes para capacitación de los camioneros, que seguramente se aplican en clases de tiro al blanco (con pésimo resultado por lo que se vio en el caso del pistolero «Madonna»).
Por ahora, el Presidente dejará correr los hechos. A lo sumo le encomendará a Julio De Vido que haga gestiones entre los «gordos» (muchos ligados a empresas de servicios públicos) para que moderen su disidencia. En el límite, le queda un recurso definitivo: avalar a Luis Barrionuevo como candidato a gobernador en Catamarca y derivarlo a aquella provincia, donde seguramente será menos dañino para su política que cerca de la Plaza de Mayo, inventando estrategias contra Moyano, como pasa en estos días.




Dejá tu comentario