Moyano, un guiño a Cristina y refuerzo del juego propio
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José Rodríguez
El planteo coincide, en el fondo, con el hecho por Antonio Caló, jefe de la UOM, la tarde del martes en un encuentro con Moyano donde le avisó al camionero que no animará una batalla brutal por la jefatura de la CGT. Se leyó como un paso al costado.
Ayer, de hecho, fuentes de la UOM ratificaron lo publicado por Ambito Financiero respecto de que el metalúrgico desistió, nadie sabe si definitivamente, de pelear por la conducción de la central de Azopardo. «Caló no se bajó de ninguna candidatura porque nunca se subió.»
Luego de escuchar al economista Carlos Leyba -que trazó un panorama del gobierno K y recordó su paso por la administración de José Ber Gelbard-, los sindicalistas se dedicaron a repasar la situación gremial y en ese contexto, otra vez, sonó el apoyo a Moyano.
Los socios de siempre del camionero animaron la proclama: Omar Viviani, Gerónimo «Momo» Venegas, Julio Piumato, Abel Frutos y Juan Carlos Schmidt, entre otros. Ellos forman parte de la primera línea del moyanismo: la avanzada por la reelección de su jefe.
Pero, además, Moyano juntó a otros actores de peso. Además de Rodríguez, de SMATA, mostró a Omar Maturano, de La Fraternidad, a Luis Morán, de la Federación de la Alimentación -gremio del que proviene Rodolfo Daer-y hasta a un sector de los Químicos, que controlaba el fallecido Reynaldo Hermoso.
Ayer, los convocantes anotaban esas presencias como indicios de que el bloque moyanista se expande. A la cumbre anterior, en More-no, habían asistido no más de 50 sindicatos.
En la mesa también se sentó Amadeo Genta y en una tenue señal de recomposición del vínculo se ubicó Roberto Fernández, de la UTA. Poco tiempo atrás, este here-dero de Juan Manuel Palacios le avisó, con la voz más alta que lo habitual, a Moyano: «Yo soy UTA, entendelo».
Fuera de agenda, en charlas informales, ayer también se discutió sobre la posible convocatoria a un consejo directivo en los próximos días.
Pero todo está en veremos: la «mesa chica» de la CGT quedó congelada luego del fallido intento de sumar a los «gordos» a una maniobra para frenar el reconocimiento a la CTA. Y sin la presencia del barrionuevismo ni de los líberos Rodríguez y Martínez, Moyano tiene problemas para juntar el quórum para hacer sesionar al CD.




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