Mucho humo con autos diplomáticos
La denuncia por las irregularidades en la venta en el país de autos ingresados con licencia diplomática parece ya un retorno en el tiempo. Se repiten ahora experiencias del pasado con persecuciones judiciales y exagerados anuncios en conferencias de prensa. Se trata, sin duda, de la maniobra de un grupo de "pícaros". Pero valuando cada uno de esos 86 vehículos en u$s 100.000, el monto total involucrado equivale a u$s 8,6 millones. Lo mismo que 10 valijas como las que el venezolano Guido Antonini Wilson intentó ingresar al país.
-
Informe reservado del Congreso de EEUU pide sancionar ley para evitar un salvataje como el que recibió la Argentina
-
La Justicia ya analiza el amparo que presentó Ámbito para tener acceso a Casa Rosada
Jorge Taiana
Por otro lado, también ayer, la jueza federal María Servini de Cubría resolvió habilitar la feria judicial de enero para dar curso a la denuncia presentada por Cancillería sobre esta cuestión.
La magistrada remitió la denuncia al fiscal federal Luis Comparatore, quien impulsará la investigación, pero antes buscará determinar si la causa es competencia de su fuero o de la Corte Suprema de Justicia.
Esto es así porque, según las fuentes, en los ilícitos estarían involucrados cónsules, una categoría que da inmunidad diplomática por lo cual sólo podrían ser investigados por el máximo tribunal del país. Para ello Comparatore buscará establecer si los sospechosos tienen todavía ese cargo o están retirados, algo que pedirá dilucidar a Servini de Cubría junto a una batería de medidas de prueba en las que trabaja la fiscalía. Según los investigadores podría encuadrarse el ilícito dentro de los delitos de « contrabando» e « incumplimiento de deberes de funcionario público». Este último caso, seríala situación de los empleados públicos que trabajan en la Cancillería y que intervinieron en el otorgamiento de licencias sin los requerimientos necesarios para que puedan ser utilizadas por las embajadas y los diplomáticos que tienen destinos dentro del país.
El dictamen fiscal estará listo para ser presentado hoy ante Servini de Cubría, quien deberá resolver si accede a los pedidos, envía el expediente a la Corte o retiene la investigación en el fuero federal.
Servini de Cubría se hizo cargo de la causa debido a que su colega Norberto Oyarbide, en cuyo juzgado está la denuncia, se encuentra de licencia.
La denuncia penal presentada por Cancillería, de un millar de carillas, abarca un muestreo de 86 automóviles importados sobre un total de 900 ingresados al país con franquicia diplomática entre 2004 y 2006. El caso más notable dentro de lo que se investiga, es la entrada al país vía nacionalización, luego de ser ingresado por alguna aduana, de varios todoterreno Hummer. Este vehículo, fabricado por General Motors, no tiene autorización para circular por el país, con lo que todos los Hummer que están habilitados con cédula verde podrían haber ingresado a la Argentina con la maniobra ilegal de las embajadas; lo que no quiere decir que los compradores finales no hayan actuado de buena fe.
Los autos para diplomáticos extranjeros pueden ser importados libres de impuestos una vez obtenida la franquicia que otorga la Cancillería y, tras su nacionalización, puede ingresar al mercado y ser revendido a un precio muy superior. La franquicia (que la Cancillería otorga sólo a funcionarios extranjeros) permite traer un auto exento del IVA, pero luego éste tiene que obtener un permiso de nacionalización.




Dejá tu comentario