4 de abril 2001 - 00:00

"No era wing porque no tenía velocidad"

Lejos del protocolo que marca su agenda oficial, Fernando de la Rúa compartió ayer una tarde de fútbol junto a Gabriel Batistuta y Abel Balbo, que juegan en la Roma. Allí se animó a contar anécdotas de su deconocido pasado deportivo entre risas, bromas y flashes fotográficos.

De la Rúa
recibió a los dos futbolistas santafesinos cuando el último sol de la tarde inundó la terraza del hotel Marriot, rodeado por su familia y los integrantes de la comitiva oficial, que pugnaron por fotografiarse junto a los ídolos deportivos.

El Presidente sorprendió a todos diciendo que en su juventud «jugaba de half derecho» y que era «un buen jugador», una confesión que causó una sonora risa de su esposa, Inés Pertiné, que pareció desautorizar los comentarios de su marido. «Yo jugaba de half derecho. No era wing porque era lento, no tenía velocidad», explicó a Batistuta y Balbo, que parecían escucharlo atentamente.

«Pero no llegó a jugar en Italia porque prefirió dedicarse a la política»
, ensayó entre risas «Aíto» De la Rúa, el hijo menor del Presidente. Este había gestionado la visita de los dos futbolistas y del ex boquense Walter Samuel, que resignó la invitación del hijo de De la Rúa.

El Presidente intentó mostrarse como un conocedor del ambiente futbolístico, habló de los diversos estilos, recordó viejos jugadores y hasta bromeó con el último triunfo que obtuvo el seleccionado argentino sobre Italia en un amistoso.

«Nosotros tenemos mucha relación con el fútbol italiano, jugamos en muchos mundiales»
, comentó el jefe de Estado ante una pregunta de un periodista romano.

Y enseguida aplaudió la broma de Batistuta, que rápido de reflejos agregó: «Y cuando jugamos, siempre le ganamos».

En medio de una ronda de café y masas servidas en la mesa, De la Rúa recordó la figura de Enrique Sívori y Diego Maradona como triunfadores en Italia, y destacó el fanatismo que los argentinos y los italianos comparten por el fútbol.

Comentó a los jugadores de la Roma cómo el público argentino sigue de cerca los partidos del scudetto italiano, «como si se tratara de una fecha del campeonato nacional».

«Los seguimos siempre, leemos los diarios para ver si han hecho un gol y generalmente han hecho varios goles»
, dijo mirando sonriente a los periodistas y reporteros gráficos italianos.

La expectativa por el encuentro entre
De la Rúa y los jugadores se extendió más allá de la comitiva oficial; los turistas argentinos y un buen número de mujeres no dudaron un instante en asomarse con sus cámaras a la terraza del hotel para retratarse junto a Batistuta. Hasta el diputado Juan Pablo Cafiero sacó su cámara de un bolsillo de su traje para tomar su propia imagen del ídolo.

Y
«Ña Ña» Carreras, la amiga íntima de Inés Pertiné que viajó en el avión presidencial, aprovechó para retratar los saludos que los miembros de la familia intercambiaron con los futbolistas.



De la Rúa dejó el fútbol de lado para explicarles a los futbolistas que la crisis económica del país se debe al «bloque» que los países europeos hicieron «al ingreso de carnes argentinas» debido a los casos de aftosa.

En sus palabras y gestos, demostró su admiración hacia
Batistuta y Balbo y recibió muy alegre una camiseta alternativa de Roma que tiene los colores azul y amarillo, como la casaca de Boca, club del que es hincha.

Batistuta
se encargó de explicarle las diferencias entre los estilos de fútbol español e italiano y De la Rúa agradeció con un consejo no muy necesario para los goleadores: «Hay que ser oportuno y estar parado cerca del arco, eso es lo importante».

El Presidente se lamentó de que
Samuel, el otro argentino que milita en la Roma, no pudo asistir a la reunión, lo mismo que los futbolistas nacionales que militan en Lazio ( Simeone, Claudio López, Verón y Crespo). Por último, luego del encuentro con los futbolistas, De la Rúa recibió a la modelo Valeria Mazza y su familia.

Como se sabe,
Batistuta fue designado simbólicamente embajador para la promoción de las carnes argentinas cuando se declaró al país libre de aftosa. También estaba en los planes de Antonio Berhongaray (ex secretario de Agricultura) y de su asesor para esta movida, el estadounidense Dick Morris, nombrar también para esa función a la modelo Mazza. Una investigación sobre la situación impositiva de ella frustró esa tarea, que también ha cumplido en el extranjero la ex tenista Gabriela Sabatini.

Dejá tu comentario

Te puede interesar