Ginebra y Nueva York (DPA) - Por temor a una represalia estadounidense por los atentados de la semana pasada, en los últimos días decenas de miles de afganos han huido sobre todo de las ciudades, con lo que Afganistán se enfrenta nuevamente a un grave problema de refugiados, advirtió ayer el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El portavoz del organismo, Kris Janowski, explicó en Ginebra que cada vez les resulta a los refugiados más difícil y caro encontrar medios de transporte para su huida.
Además, las compras de acaparamiento están acabando con las ya de por sí escasas reservas de alimentos. Dado que las organizaciones humanitarias no pueden llevar en estos momentos ningún alimento al país, Janowski calcula que están a punto de agotarse las últimas existencias del Programa Mundial de Alimentos (PMA).
Según informaciones de ACNUR, las milicias talibanes han instalado ahora controles en los caminos hacia la frontera paquistaní. Todas las personas que no tienen pasaporte son obligadas a dar la vuelta. Ante la frontera con Pakistán, que oficialmente está cerrada, han llegado ya unos 5.000 refugiados.
El alto comisario de Naciones Unidas para los Refugiados, Ruud Lubbers, quiere discutir esta situación con el gobierno estadounidense y ayer se entrevistó con el secretario general de la ONU, Kofi Annan.
Dejá tu comentario