Washington DC (especial) - Quiebras y «subversión económica» fueron los únicos temas que escucharon hasta anoche de boca de funcionarios estadounidenses los diputados y senadores argentinos que viajaron a Washington en una misión destinada a explicar al Departamento de Estado y el Capitolio los problemas en la Argentina en torno de esas leyes. La misión legislativa a los EE.UU., organizada entre Jorge Matzkin, MiguelAngel Toma y el embajador en Buenos Aires, James Walsh, quiere demostrar también la cohesión parlamentaria entre el PJ y la UCR. Juan Carlos Maqueda, presidente provisional del Senado; el radical Raúl Baglini, el peronista Carlos Verna y los diputados Horacio Pernasetti, José Alperovich y Toma comenzaron el día de reuniones no bien bajaron del avión en Washington.
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La actividad comenzó con un encuentro con Alan Lar son, subsecretario de Asuntos Económicos y Agropecuarios del Departamento de Estado. Fue la primera vez que los argentinos escucharon de boca de un funcionario los pedidos explícitos para introducir modificaciones a la Ley de Quiebras y la eliminación de la figura de «subversión económica».
Hacia el mediodía almorzaron en la Embajada de la Argentina con John Maisto y JoanaWa llace, ambos del National Security Council que preside Condoleeza Rice. Previamente los legisladores eligieron tomarse la foto oficial junto a Diego Guelar en un salón de la embajada presidido, curiosamente, por un cuadro de L. Brizuela, abuelo materno de Pernasetti.
En el almuerzo comprobaron que los funcionarios podían ser otros pero el discurso era el mismo. La preocupación volvió a ser Quiebras y «subversión económica». Los diputados y senadores contestaron: «Estamos trabajando intensamente en los dos temas» y como ejemplo pusieron que Jorge Matzkin y Jesús Rodríguez no habían viajado para continuar con las negociaciones. Baglini les contó: «Es la primera vez en 14 años que viaja a Washington una delegación conjunta de dos partidos con igualdad de criterio».
Como de seguridad se trataba, los argentinos no se perdieron de recordar que el país es un aliado extra OTAN de los EE.UU. En medio de un ambiente de suma cordialidad, la respuesta que obtuvieron fue la misma que escucharon durante todas las reuniones: «Hablen con el FMI. Nosotros vamos a ayudar pero necesitamos las reformas en 'subversión económica' y Ley de Quiebras», demostrando una unidad de discurso impecable dentro del gobierno de George W. Bush.
Hacia las 17, la delegación se encontró con Randy Qua rles, tercero en la línea de John Taylor en elTesoro y luego con Otto Reich, un funcionario del Departamento de Estado conocido por su relación con el afaire Irán-contras y a la noche cenaron con Enrique Iglesias, presidente del BID.
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