Obsesión ya permanente del Presidente: la prensa

Política

En el lanzamiento del «Megaplan de seguridad» el lunes el presidente Kirchner estuvo bastante mesurado. Pero a la prensa -no podía faltar-le dedicó que el «sistema de premios y castigos» se extenderá «hasta en lo que se habla o se escribe». ¿Se referirá a los jueces, para determinar el castigo al que «habla o escribe», o lo determinará el propio gobierno?

Ayer, el Presidente volvió sobrela prensa, su obsesión permanente. En el acto de Efectores que presidió se refirió «a los medios que pretenden imponer la opinión al conjunto de la sociedad. La libertad de expresión, la libertad de prensa es a dos puntas, es permitir también que se exprese la realidad concreta y real».

En primer lugar, si hay algo que hoy se nota es que hay muchas «puntas» del lado del gobierno;y escasas, muy escasas, del otro. Además, ¿quién determina cuál es la «realidad concreta»? ¿El gobierno? ¿Sus voceros oficiales? ¿Los amanuenses tipo Miguel Bonasso, que toman esas palabras presidenciales agresivas para hablar de imaginarios pero a la vez amenazantes «complots»?

La verdad absoluta no existe y el ciudadano común puede inferir algo cercano a ella a partir de que se expresen verdades desde distintos enfoques. Por eso más importante que la libertad de prensa es el derecho del público a recibir información desde fuentes diversificadas, que es lo que mencionan la Sociedad Interamericana de Prensa y el Tratado de San José de Costa Rica.

No hay diversificación y, por tanto, no hay correcta formación de la opinión pública -en definitiva, no habrá democraciasi el gobierno pretende monopolizar la verdad y tener para sí todas «las puntas» de la información, cuando ya abrumadoramente las tiene en amplia y peligrosa mayoría.

Hay riesgo de autoritarismo hoy en la Argentina, de dictadura, de periodismo proclive o silenciado, de mirar y ambicionar para el país el enfoque con una sola visión, habitualmente del ojo izquierdo. Primera foto del acto de ayer. Las siguientes son recientes del primer magistrado.

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