15 de mayo 2008 - 00:00

Ola de repudios volteó la sesión

El kirchnerismo abandonó ayer el recinto del Senado antes de que terminara la sesión. Resultó curioso que el oficialismo apelara a una estrategia que generalmente le imputa a la oposición para evitar votar algún proyecto. Esta vez se desató una guerra por los repudios a agresiones en ambos bandos en la pelea que el gobierno mantiene con el campo.

El peronismo había acordado con el radicalismo aprobar dos declaraciones en repudio al «escrache» contra el santafesino Agustín Rossi por parte de dirigentes de la Sociedad Rural en su provincia y otro contra la amenaza telefónica que recibió la madre de Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria. Hasta allí todo estaba tranquilo y acordado.

Pero el clima empezó a cambiar cuando el radical Gerardo Morales intentó también que se repudiaran «las amenazas que ha recibido el periodista Julio Blanck (del grupo 'Clarín'), que restringen la libertad de expresión». El kirchnerista correntino Roberto Ríos lo frenó aclarándole que su bancada sólo iba a condenar «los dos hechos planteados».

Le contestó el radical formoseño Luis Petcoff Naidenoff: «Entonces tenemos que decir que Rossi no fue amenazado, sólo hubo una protesta frente a su casa».

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