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Inés Pertiné, Fernando de la Rúa y el embajador de EEUU, James Walsh
• Puntualidad
«Sí claro, ya era corta, ahora más», seguía Leguizamón hasta que los dos coincidieron en criticar a encuestadores por lo que consideran «muestreos manejados», claro, los que dan ganadora a la boleta del ARI de Elisa Carrió (tan creyente, pero ausente en misa).
• Comentarios
Sólo el representante de la comunidad islámica se expresó con un discurso -diferenciándose así del resto que elevó plegarias-insistente en el rechazo a la violencia que llevan sus principios religiosos. Ibrahim al Alfi repudió el ataque terrorista y manifestó su profunda tristeza. «Este tipo de actitudes no puede decirse que las practique un musulmán, el Islam convoca a la paz y al amor y a la seguridad de todo individuo», dijo.
Bergoglio, para cerrar el encuentro repitió el pasaje bíblico de la pelea entre Caín y Abel: «Escuchamos con tristeza la voz de Dios que, como en aquella tarde del comienzo, nos pregunta: ¿'Dónde está tu hermano'?» y terminó con un llamado a que los concurrentes se abrazaran entre ellos para «encontrar la paz en tu hermano».
El budista Oscar Fernández a su turno habló de la importancia «de la religión como fuerza creadora de paz».
En primera fila el Presidente estuvo acompañado también por Raúl Alfonsín, Carlos Ruckauf, Patricia Bulrich, Mario Losada y Cecilia Felgueras entre otros. Detrás Juan Pablo Baylac agachaba la cabeza para hablar por su celular, mientras el cura católico recitaba el Salmo 83.
• Rezos
A la misa a cielo abierto concurrió además el embajador de Israel, Benjamin Oron, y rezaron en el escenario el hindú Swami Pareshahahda, el rabino Arieh Sztokman, el ortodoxo griego Metro Tarasios, el evangélico Rubén Gutiérrez y el anglicano David Leake.
El sacerdote Guillermo Marcó -vocero del cardenal Bergoglio- explicó que la iniciativa surgió a partir de un llamado que el rabino Sztokman le hizo al arzobispo porteño.
Fue la primera vez que se realiza en el país un acto interreligioso de tales características, inspirado en el encuentro, con líderes de diversos credos, que tuvo lugar en la ciudad de Asís, convocado por Juan Pablo II durante el Año del Jubileo.
Participaron, además, Rafael Pascual, Leonardo Aiello, Enrique Olivera, Graciela Fernández Meijide, Daniel Scioli y Darío Lopérfido, entre otros.
• Reclamos
La salida del lugar se tornó complicada. Algunos funcionarios opinaron, ya fuera de la meditación, que «la gente aprovecha para manguearte». Algo de eso pareció suceder a Felgueras que se dedicó en la calle a anotar reclamos de vecinos, indignados con De la Rúa. La conversación con un grupo de mujeres era vista con asombro por Andrés Delich, quien acompañó a la vicejefa de Gobierno de regreso a su despacho con algo de celo. «Claro, a mí en estos lugares no me conocen», se consoló el ministro de Educación.
James Walsh agradeció la presencia de De la Rúa y explicó que «la gran diferencia entre el pueblo americano, el argentino, y los que cometieron esta maldad profunda, es que somos países de leyes, de justicia, de procedimientos, no tomamos medidas así nomás. No vamos a bajar al nivel de esa gente».




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