Para el Gobierno el diálogo con la CGT sigue abierto

Política

"Ellos saben que el paro es injustificable" y "no casualmente no fijaron una fecha", comentaba en la Casa Rosada. En el entorno presidencial están convencidos que la protesta -reconocen fue masiva- responde más a un tema político que a un reclamo especifico gremial. "Además ni siquiera tiene un pedido concreto", explican. 

En el Gobierno admiten que "el diálogo no está roto", lo dijo con todas las letras el jefe de Gabinete, Marcos Peña. Fuentes oficiales en tanto en off afirman que los sindicalistas "en privado en general hablan bien de las políticas del Gobierno". Antes era al revés recuerdan, "en privado hablaban mal de las políticas kirchneristas pero en público callaban", como un ejemplo de que ahora no existen mordazas o represalias por decir lo que se desea. 

"No teníamos opción", explican los gremialistas que mantienen diálogo con el Gobierno, "necesitábamos encabezar la protesta sino la izquierda y las oposición iban a copar la parada", y los silbidos a Rodolfo Daer reclamando una fecha para el paro como asimismo los incidentes posteriores ratifican este análisis. 

De todas maneras, la resolución de la marcha ahora queda en una mesa de negociación entre el Gobierno y la dirigencia sindical. Debido a que ciertos sectores de las bases reclamarán a viva voz una fecha para el paro, el triunvirato de la conducción gremial se verá obligado a ser mucho más exigente en los reclamos.

Dirigente con varios años de gestión afirman que el pedir un "cambio de política" es una demanda tan amplia que también da lugar a que sindicalistas y gobierno puedan consensuar una salida. 

• Gabinete 

El tema del paro docente, la marcha sindical y la belicosidad de la oposición en cuestionar al Gobierno fue uno de los temas centrales de la reunión de gabinete nacional que se llevó a cabo en Olivos.

"Desde que llegamos al Gobierno en diciembre, los docentes vieron incrementado su salario mínimo en un 72%", dijo el ministro de Educación, Esteban Bullrrich. Para luego aclarar que en realidad la pérdida de poder adquisitivo respecto de la paritaria del año pasado era solo de dos puntos. Este comentario dio lugar a que varios miembros del gabinete comenzaran a criticar la mala comunicación oficial. "Cómo puede ser que se instalen las cifras de la oposición que muchas veces son mentiras, como por ejemplo, los famosos 70.000 millones del Correo", se quejaron varios.

El presidente Mauricio Macri permitió que varios de sus funcionarios efectuaran una especie de catarsis respecto a cómo, al menos mediáticamente, el Gobierno pierde posiciones.

Se convino -con la venia presidencial- que, de ahora en más, los ministros y funcionarios saldrán a replicar y a explicar el proceso de transformación que están encarando.

Como lo sintetizó la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich "algunos empresarios, sindicalistas y empresarios quieren que fracasemos así pueden seguir manejando los negocios como hace más de 30 años".

En el gabinete están convencidos que Cambiemos encara una batalla épica respecto a la manera que una parte de la dirigencia política, judicial, empresarial y sindical se manejó durante tantos años. El mecanismo para crecer como empresa, como sindicalista o como política se basaba en la "corrupción, prebendas y negocios bajo el amparo del Estado".

Consideran que esta lucha, que genera muchas resistencias, debe ser bien comunicada para que la sociedad comprenda que "Cambiemos no es más de los mismo" y que realmente este Gobierno "está del lado del ciudadano".

Por esta razón, de ahora en más el Gobierno modificará su política comunicacional reforzando la idea de un cambio respecto del modelo de país que impera desde hace tantas décadas. Por lo tanto, será difícil que la CGT pueda obtener que Macri gire en su política económica, ya que está convencido que comenzaron a verse los resultados positivos como el propio jefe de gabinete, Marcos Peña a través de las redes sociales se ocupó de replicar.

Así, ante las críticas de apertura indiscriminada respondió: En 2016 las importaciones fueron 7% menores que en 2015 y 25% más bajas que en el pico de mayor importación que fue el año 2011.

Siguió afirmando que "no hay una apertura indiscriminada, sino estratégica: el 80% de los bienes que ingresan son bienes indispensables para la producción".

Al respecto, el economista Lorenzo Sigaut de Ecolatina consultado por ámbito.com sostuvo que "el análisis de las cantidades importadas contradice a Peña pues pese a la recesión (-2,3% según el EMAE del INDEC) las cantidades importadas de bienes treparon 3,8% en 2016. Esto no sucedía desde 1975 (aumento de las importaciones de bienes en cantidades con recesión)". Asimismo si bien coincide que en 2016 casi el 80% de las importaciones realizadas son bienes indispensables para la producción (bienes intermedios, piezas y bienes de capital, energía señala que el ratio alcanzado el año pasado (78,7%) es el menor desde el 2001. Puesto de otra manera, en 2016 las importaciones de bienes de consumo y automotores superaron el 20% del total importado, algo que no se observaba desde la Convertibilidad".

En referencia a la pérdida de empleos Peña afirmó que "el número total de trabajadores registrados en el país en diciembre de 2016 fue el más alto de los últimos 4 años".

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