Para su abogado, "no es importante" que Schoklender sea titular de la empresa que contratan las Madres

Política

Adrián Tenca, abogado de Sergio Schoklender, afirmó que "no es lo más importante" para la situación judicial de su defendido el hecho de que figure como titular de la empresa Meldorek, contratista de la Fundación Madres de Plaza de Mayo.

"Pareciera que todas las informaciones periodísticas hacen hincapié en Meldorek. A los efectos de la imputación que se le hace (a Schoklender) no es lo más importante", afirmó Tenca.

Según el letrado, la fundación que encabezaba Schoklender contrató "en muy pocas oportunidades" a Meldorek.

Por otra parte, subrayó en declaraciones radiales que "la situación impositiva de Schoklender no es lo que está en juego acá".

Advirtió que para afirmar que su defendido "lavó dinero no alcanza con señalar un bien que no fue declarado".

"Lo que hay que acreditar es si Schoklender se quedó con plata de la fundación de Madres de Plaza de Mayo. Después, si hay bienes que no están declarados, será una situación impositiva", subrayó.

Sobre las contrataciones de la Fundación que administraba Schoklender, señaló que ese tipo de entidades "no tienen por qué llevar adelante concursos".

El lunes, el exapoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo se presentó en Tribunales con abundante documentación e intentó sin éxito que el juez federal Norberto Oyarbide le recibiera una declaración espontánea en la causa que lo investiga por presunto lavado de dinero.

En medio del creciente escándalo por irregularidades en el manejo de fondos de la organización que lidera Hebe de Bonafini, Schoklender se presentó junto a su abogado Tenca, a quien designó formalmente como defensor, y con unas ocho cajas de documentación para dejar al juez.

A su vez, Noticias Argentinas informó que su hermano Pablo Schoklender designó abogado, luego de que la investigación arrojara que cobró dos cheques, dos días seguidos, por poco más de 200 mil pesos cada uno de la Fundación Madres de Plaza de Mayo.

El exapoderado se entrevistó unos minutos con el secretario de la causa, Carlos Leiva, para acordar la forma en la que debía presentarse la documentación y, tras ello, pudo acompañar las ocho cajas.

Para tal fin, en la puerta del juzgado, el propio Schoklender y una familiar fajaron las ocho cajas, que contenían facturas, libros contables y otros documentos.

Schoklender y su abogado intentaron entonces que Oyarbide les recibiera declaración espontánea, aunque el juez -quien a esa hora ya se encontraba en su despacho del tercer piso de Comodoro Py 2002- rechazó el pedido.

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