24 de mayo 2005 - 00:00

Pelea I

Hoy la CGT puede experimentar la anunciada división con la salida de la conducción de varios gremios (Luz y Fuerza, Comercio, Sanidad) furiosos por las maniobras personalistas de Hugo Moyano. Este dirigente negocia a espaldas del resto situaciones de preferencia para su sector y además les arrebata afiliados a sus colegas.

Susana Rueda
Susana Rueda
Sindicatos como el de Luz y Fuerza, Comercio y Sanidad, por citar algunos de los conducidos por «gordos» conspicuos como Oscar Lescano, Carlos West Ocampo y Armando Cavalieri, decidirían hoy alejarse de las funciones directivas que cumplen en la CGT, en disconformidad con el avance del oficialista y camionero Hugo Moyano.

Tanto la integrante del triunvirato que gobierna la CGT Susana Rueda como el titular del sindicato de Luz y Fuerza, admitieron el riesgo de fractura. Adjudicaron el conflicto al «estilo» de conducción que exhibe el camionero Moyano, y a la subordinación al gobierno de Kirchner que inmoviliza sus otrora conocidos arrestos. Por su parte, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, minimizó los conflictos por salarios, considerando que se deben «a un país en crecimiento».

Rueda
, en declaraciones radiales, marcó diferencias con el estilo de conducción de Moyano y defendió el modelo sindical «histórico» que asigna el encuadramiento de los trabajadores en las organizaciones que realizan la llamada «actividad principal». De esa forma, se refirió al conflicto que mantienen camioneros y mercantiles por la representación del personal de logística de los supermercados Coto y Carrefour, lo que agravó las diferencias y disputas en el seno de la CGT.

Dijo también que «resulta una obscenidad referirse a candidaturas para conducir la CGT, cuando aún está pendiente la discusión profunda sobre la política de ingresos y de distribución, del trabajo en negro o la pobreza» en el país, afirmó, enrolada entre los dirigentes que podrían abandonar hoy el Consejo Directivo.

La dirigente santafesina, que desmintió rotundamente que vaya a ser candidata a diputada nacional por el PJ de Santa Fe, sostuvo que la CGT «está hoy más cerca de la ruptura» a partir de la «intolerancia» del sector moyanista. «La situación es complicada y el riesgo de ruptura está cerca» dijo, criticando a quienes procuran «imponer ideas a cualquier precio y extorsionar». Rueda concluyó afirmando que la cuestión central actual es definir cómo se defienden mejor «los intereses de los trabajadores».

• Descripción

Mientras tanto Lescano, coincidiendo con Rueda, volvió a reiterar ayer que la CGT va «en un camino de ruptura» debido al «estilo de conducción» de Moyano y, de hecho, señaló como «muy posible» que un grupo de gremios «se separe» hoy de la entidad obrera.

De esta forma,
Lescano describió un escenario similar al señalado por la dirigente santafesina. En sus declaraciones el jefe de Luz y Fuerza criticó «el estilo, la forma de ser y de conducir» del dirigente de los camioneros, y puso como ejemplode esas actitudes que «el presidente Néstor Kirchner lo convoca a él solo y no sabemos para qué, ni lo que hablaron, ni lo que pasa». Agregó que «en nombre de la CGT no se puede hablar si no se va con un planteo y con una respuesta», afirmó en declaraciones a la prensa.

Lescano
apoyó a Rueda al subrayar que «el triunvirato no es obra de la casualidad» sino que «son tres sectores que representan al movimiento obrero en general» y sostuvo que se «discrimina» a la dirigente santafesina.

• Pelea

Lescano criticó que la CGT no le haya respondido al ministro de Economía, Roberto Lavagna, quien advirtió sobre los riesgos inflacionarios que podría acarrear un aumento salarial, justo cuando «hay muchos gremios que están en conflicto y tienen problemas», precisamente por el tema salarial. Por esto «hubo una pelea con Lavagna y Moyano» (que calificó de «conservador» a Lavagna, un término similar al usado por el piquetero oficialista Luis D'Elía), «después intervino el presidente Kirchner», quien «convocó a Moyano y Moyano se llamó a silencio, y no hablamos más de salario», se quejó Lescano.

Por su parte,
Tomada consideró ayer que la suma de reclamos salariales que se registran en distintos sectores gremiales obedece a «una conflictividad propia de un país en crecimiento, con un empleo creciente y también a la búsqueda de la mejora de la capacidad adquisitiva del salario». Tomada aseguró que «como contrapartida» a los conflictos, en el Ministerio de Trabajo «se vienen firmando acuerdos salariales en forma casi semanal».

Dejá tu comentario

Te puede interesar