22 de marzo 2001 - 00:00

Perdones y agravios que rodean a Ibarra

En la Capital, donde la Alianza sobrevive bajo la convicción de Aníbal Ibarra, comenzó el eco de las decisiones nacionales: el radicalismo quiere cambiar al titular de la bancada por opositor; la principal oposición que representa el bloque de cavallistas, belicistas y peronistas quedó desmembrada; el peronismo desafía con convertirse en la nueva bancada opositora, mientras que el Frepaso espera señales de su jefe para saber si atrae a cavallistas o elude a esa fuerza en el distrito.

Los aliancistas de la Capital esperan que Aníbal Ibarra haga un gesto de alineamiento en los próximos días. De un lado los frepasistas quieren saber cómo quedarán las relaciones entre el jefe porteño y Fernando de la Rúa, con los rebotes que puede traer el rencor de Carlos Chacho Alvarez. Ayer, en una reunión con un grupo reducido de radicales y frepasistas de su gabinete, Ibarra se mostró irritado por la situación en la que quedaba el Frepaso dentro de la Alianza, ahora fuera del gobierno nacional. Les confió que las negociaciones entre el chachismo y el radicalismo seguían su curso para que el Frepaso reingrese a la administración nacional, lo que a Ibarra le permitiría mantener la sintonía con De la Rúa para alivio de su gestión porteña. En esa mesa se manifestó la molestia por las renuncias de los funcionarios, que ahora piden volver, las que se atribuyeron al efecto Storani, primero en presentar su alejamiento.

Con esas dudas, Ibarra ataja a los rebeldes de su tropa, que quieren manifestarse en contra el nuevo gabinete y ministro de Economía. Ya lo hicieron los socialistas populares, que el viernes pasado en un congreso nacional decidieron el retiro de la Alianza, dejando libertad para los distritos. En la Capital, de 7 frepasistas que integran el bloque Alianza con 14 radicales, 4 son del PSP, que están a la espera de los pasos de Alvarez: en su caso, si Chacho llegara eventualmente a reingresar al gobierno, se opondrían, pero aún apoyarían a Ibarra en su gestión siempre y cuando «ningún cavallista se sume al Gabinete porteño».

Renuncia

Por su parte, el sector delarruista del radicalismo porteño sugirió ayer que el titular de la bancada radical Cristian Caram debería renuncia al cargo, después de haberse manifestado en contra de Fernando de la Rúa y los cambios de gabinete. El legislador terragnista había pedido «perdón a los que votaron a De la Rúa» y manifestado que «éste ya no es mi gobierno», dispuesto a ejercer la oposición a la administración nacional.

Ayer el delarruismo, que integran entre otros el titular del Comité Capital de la UCR, Silverio Fernández Gaido, y el vicepresidente primero de la Legislatura porteña, Jorge Enríquez, convocó a una reunión para hoy para decidir si se le pide la renuncia a la titularidad del bloque a Caram por considerar que «no representa la posición del partido» y sin «quitar mérito a sus cualidades intelectuales y morales». La UCR decidió ayer, a través de su Comité Nacional acompañar las decisiones de De la Rúa.

Muestra

La situación en la Legislatura tuvo ayer una muestra: se llamó a sesión y sólo concurrieron cuatro cavallistas, el radical Enríquez para presidir el debate y el monobloquista Ricardo Bussacca. La presencia de los cavallistas manifestó que la bancada Encuentro -que mantiene 19 legisladores de los 60 de la cámara, después del alejamiento a otro bloque del peronista Alberto Fernándezestá desmembrada. Además de 5 cavallistas, el resto del bloque lo conforman peronistas y belicistas, que ayer comenzaron a diseñar una nueva bancada para atraer a todos los peronistas que están en distintos bloques de la Legislatura. La convocatoria partió de uno de los legisladores de Encuentro, Guillermo Oliveri, quien ya confeccionó una lista de más de 20 invitados para estrenar una nueva oposición, de la que quedarían al margen los representantes de Acción por la República. El rompecabezas legislativo está pendiente de que definitivamente el Frepaso quede afuera del gobierno nacional. De otra forma los aliancistas comenzarían una ronda de acuerdos con AR, el partido de Cavallo para sumar adhesiones en la votación de leyes, ante la posibilidad de que ese subloque se pliegue al peronista, si se concreta, superando en número a la coalición UCR-Frepaso.

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