16 de marzo 2001 - 00:00

Perel: denuncian por "coima" a tres directivos del Mercurio

El fiscal general Maximiliano Rusconi denunció ayer en el fuero federal porteño a un inspector de la Dirección General Impositiva (DGI) y tres directivos del Banco Mercurio por presunto «cohecho», a raíz del análisis realizado en los documentos del asesinado financista y agente de Inteligencia Mariano Perel. En un documento póstumo, Perel responsabilizó a Sergio Lemelhson, supervisor de la DGI, y a los directivos Daniel y Mauricio Benadón y a Claudia Flomembaun como (supuestos) autores de una maniobra de evasión impositiva por la que hubo que pagar entre $ 80.000 y $ 100.000 para poder concretarla.

Así lo informó el propio Rusconi, que coordina las investigaciones de la Unidad de Fiscales que colabora con la DGI para detectar evasiones impositivas y preparar la acusación penal ante la Justicia. En ese rol, el fiscal que se reporta directamente al procurador general, Nicolás Becerra, investiga toda la trayectoria de Perel, a quien se lo habría asesinado por su actividad como asesor financiero y sus vinculaciones con servicios de espionaje locales y extranjeros. Perel escribió que con esa coima el Banco Mercurio se habría evitado de pagar varios millones de pesos y con ironía afirma que «por arreglar este quilombo, que en cualquier empresa me hubiera significado un bonus de un palo verde (u$s 1.000.000), los Benadón ni me dieron, siquiera, las gracias».

También el financista deja una pista para reabrir el caso: «Si la DGI sabe exactamente lo que busca, lo que tienen que hacer es agarrar cada partida que en el resumen del RNB (Republic National Bank) está identificada como internal transfer INTECO, y hacer un exhorto al RNB (donde a Benadón no lo pueden ni ver), para que se explaye sobre la otra cuenta, esto es la del holding, que era la que mezclaron con la cuenta blanca». Perel se refiere a una inspección que habría hecho la DGI al Banco Mercurio en octubre de 1994, pidiendo que se rectificara una declaración jurada de Impuesto a las Ganancias de 1989. Según el financista muerto, esa rectificación era por u$s 17.000.000 o u$s 19.000.000, que significaba la quiebra del Banco Mercurio.

Pero el ajuste -según Perelera por el doble de ese pedido de la DGI y se habría ocultado a través de una operación de cruces de cuentas por parte del Mercurio en el Republic National Bank. Para la DGI los resúmenes de cuenta de Cambio Mercurio en el RNB no habrían estado contabilizados en los libros de Cambio Mercurio, que -de acuerdo con el testamento de Perel y que toma el fiscal para fundamentar su denuncia-habría «intentado mostrar que las operaciones no contabilizadas eran diferencias de conciliación que se anulaban entre sí, o un invento todavía más sofisticado diciendo que eran débitos que correspondían a reservas de billetes dólar para ser importados a la Argentina, y que luego la importación no habría tenido lugar».

La denuncia de Rusconi fue presentada ayer a la mañana ante la Cámara Federal de Apelaciones de Capital Federal, que ahora realizará un sorteo para determinar qué juez investigará el caso. En ese fuero ya existen dos causas que investigan las operaciones financieras de Perel: una es la que lleva el fiscal Carlos Cearras, quien le pidió al juez Jorge Urso que le solicite a la fiscal Claudia Castro de Dolores -investiga el crimen de Perel en el apart hotel Puerto Hamlet de Carilótoda la documentación que tenga que ver con las operaciones financieras de Perel. La otra, es la que instruye el juez Claudio Bonadío, en relación con las supuestas relaciones de Perel con el ex jefe de la SIDE Hugo Anzorreguy y el ex oficial de Contrainteligencia, Carlos Doglioli.

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