Torcuato Di Tella reaccionó ayer con curioso humor ante los pedidos de aumento salarial de los empleados estatales de la Biblioteca Nacional. No sólo ordenó retirar un cartel, que revela la interna gremial en esa dependencia, sino que además llamó a un ordenanza para que lo instale en su despacho. Luego, con picardía, pidió que lo retrataran posando junto a él.
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