31 de octubre 2005 - 00:00

Pilotos argentinos en naves de los EE.UU.

El jefe del Estado Mayor Conjunto, brigadier general Jorge Chevalier, pondrá en marchala fuerza de tareas conjunta con responsabilidad primaria en la destrucción de aviones «civiles hostiles» que sean un riesgo para la seguridad de la Cumbre de las Américas.

Mañana Chevalier hará una gira por los aeropuertos de Comandante Espora, Mar del Plata y Tandil, asiento de las aeronaves de la Fuerza Aérea, que brindarán la cobertura necesaria para prevenir ataques de aviones furtivos a los 34 mandatarios que sesionarán durante el encuentro regional.

Pero la misión más delicada de Chevalier- un veterano de Malvinas que cumplió misiones de bombardeo en San Carlos y monte Kent- será verificar la puesta a punto de los 12 misiles AIM9-M Sidewinder comprados a la Fuerza Aérea norteamericana para lanzarlos desde los cazas A4-AR Fightinghawks. Son la última respuesta letal ante un ataque a las instalaciones de la Cumbre.

La semana pasada, en los Estados Unidos, Jaime Garreta, virtual ministro a cargo de Defensa, tomó conocimiento del dispositivo que empleará la Fuerza Aérea de ese país: 4 aviones Awacs, aparatos de vigilancia radar de largo alcance, 6 helicópteros Blackhawk y 2 aviones tanque para reabastecimiento. El Awac, sigla en inglés de Airbone Warning and Control System, forma parte del esquema de seguridad del presidente George Bush, es una aeronave que porta un radar de alta complejidad y detecta aviones a gran distancia (más de 320 kilómetros).

A través del agregado de Defensa de la Embajadade los Estados Unidos se establecieron contactos para incorporar 12 aviadores militares argentinos, con el grado de mayores y vicecomodoros, a las tripulaciones de las aeronaves estadounidenses.

La incorporación de los aeronáuticos servirá para que el comandante de la fuerza de tareas conjunta, brigadier José Gabari Zoco, disponga de información de primera mano en la central de operaciones acerca de la situación del espacio aéreo que circunda el predio de las deliberaciones. También habrá aviadores norteamericanos en la central de operaciones de Mar del Plata. Es que el procesamiento de los datos brindados por los Awacs requiere de la presencia de personal especializado. No es el único canal abierto, se recibirá información de inteligencia por dos redes que tienen su origen en el sistema de intercambio con el Comando Sur del ejército norteamericano: Argos y Surnet.

El camino cibernético se usa habitualmente con enlaces en los servicios de inteligencia de las tres fuerzas y uno en el Estado Mayor Conjunto. Por ellas se brinda información de posibles amenazas de buques o aeronaves. Hace ya quince días otra delegación de dos personas visitó las oficinas de inteligencia del Comando Sur: el saliente director nacional de inteligencia estratégica militar, Sergio Mileo, y el jefe de la inteligencia naval, contralmirante Pablo Rossi. Nada puede quedar librado al azar ante un escenario que involucra riesgos de atentados. Tres alarmas de fuga de gas-inexistentes- en líneas de subterráneos tocaron el nervio de la SIDE. Los analistas encuadraron la especie en actos de desconocidos para comprobar la capacidad de reacción de los organismos oficiales y la respuesta a la evacuación.

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