Salta - La política salteña está hoy decididamente en manos del justicialismo y de su líder local, el gobernador Juan Carlos Romero, aunque la futura renovación de las autoridades provinciales dependerá en gran medida del resultado de la incursión del salteño en la lucha por llegar al Poder Ejecutivo nacional. Con una oposición a nivel local casi inexistente, Romero tiene dos proyectos distintos: renovar su mandato por tercera vez o acompañar finalmente al ex presidente Carlos Menem en la fórmula para buscar la presidencia, tal como lo anticipó este diario.
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Si se diera esto último, cobraría calor la búsqueda de un sucesor para el Ejecutivo salteño, para lo cual ya se barajan algunos nombres. Igualmente, las elecciones en Salta serán recién en octubre de 2003, según el cronograma original, por lo que Romero tendría tiempo de recuperarse si fallara su aspiración nacional en los comicios de marzo próximo.
En las últimas elecciones para legisladores nacionales y provinciales de octubre de 2001, el PJ logró captar alrededor de 55% de los votos. Muy lejos lo siguió el Partido Renovador y en tercer plano se mantuvo una alicaída UCR, hoy casi desaparecida en territorio provincial, luego de que incluso fuera superada en el distrito capitalino por el Partido Obrero.
Como se señaló, las especulaciones giran en torno a cómo será la sucesión de Romero al frente del Ejecutivo provincial, aunque son muchos los que aseguran que el actual gobernador tiene consenso suficiente como para modificar la Carta Magna salteña y poder renovar su mandato por tercera vez consecutiva, ya que adeptos no le faltarían. Alcanza con señalar que la intención de voto para presidente de Romero en su provincia trepó a 24,68 por ciento superando por más de 10 puntos a su seguidor, el puntano Adolfo Rodríguez Saá, según «la completa encuesta de Ambito Financiero-América TV al 16 de setiembre último».
En lo que respecta a los candidatos del oficialismo para reemplazar al actual gobernador, el tema aún está muy verde, pero los nombres que se barajan son el de Walter Wayar, actual vicegobernador; Marcelo López Arias, senador nacional; y Juan Manuel Urtubey, diputado nacional.
El candidato «natural» es Wayar, quien posee fuerza a nivel local, pero se mantiene por ahora bajo el paraguas de Romero. De hecho, ya expresó que sólo se postularía en caso de que el actual gobernador decida abandonar el cargo.
En los casos de López Arias, no son muchos los que confían en sus posibilidades: no tiene apoyo suficiente a nivel local, a lo que se suma que hoy se encuentra cómodo sentado en su banca del Congreso Nacional.
Urtubey, por su parte, es una suerte de hijo político de Romero, pero de todos modos se sabe que este mote no le garantiza que el electorado vaya a votarlo por mera transitividad. Cabe recordar que este joven funcionario de 34 años, cuando accedió al Congreso Nacional en 1999, fue superado por algunos puntos por el caudillo Renovador Ricardo Gómez Diez en la misma elección en que Romero ganó por amplia diferencia.
Otra posibilidad es que Urtubey no mantendría una actitud tan pasiva como se espera y que podría utilizar sus contactos con la Justicia local -su padre, Rodolfo Urtubey, fue presidente de la Corte salteña por 9 años y hoy es fiscal de estado- para complicar una eventual arremetida de Romero para modificar la Constitución y buscar su reelección.
En lo que a la oposición del PJ respecta, es poco lo que puede decirse. Sólo en el Partido Renovador estarían gestando la definición de una candidatura para gobernador, que recaería en el diputado nacional Julio Cesar Loutaif, que así se convertiría en el sucesor de Gómez Diez, quien acompañaría en fórmula presidencial a Ricardo López Murphy.
En la UCR por ahora no aparecen nombres y se sabe que la abrumadora derrota que sufrieron en los últimos comicios no brinda un panorama nada alentador al posible postulante.
La izquierda, por su parte, representada por el Partido Obrero, tuvo una buena elección en 2001 en la ciudad de Salta, que le permitió colocar un diputado. Pero la agenda de este partido se concentra ahora en el debate con el ARI de Elisa Carrió, con quien no está claro aún si finalmente trabajarán en conjunto. Las cabezas visibles de esta fuerza política son el concejal capitalino Claudio Pla y el diputado provincial Pablo López.
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