Unidad 2021, el objetivo de Alberto al frente del PJ

Política

En medio de la crisis social y económica de la pandemia, la urgencia política en el gobierno nacional es llegar cohesionado a las legislativas.

Alberto Fernández blindará la unidad del peronismo al ser consagrado candidato único para presidir el Partido Justicialista. Equipo que gana no se toca. Asediado por los efectos económicos de la pandemia y por la volatilidad cambiaria, el PJ se convertirá en la trinchera política del oficialismo de cara al año electoral donde el Gobierno Nacional se fijó como prioridad de campaña sostener la cohesión peronista que incluye a Cristina de Kirchner, Sergio Massa, la liga de los Gobernadores y la CGT.

El último experimento electoral de fragmentación fue en 2017 cuando el peronismo se partió en tres en la provincia de Buenos Aires. Cristina dejó afuera al PJ que llevó como candidato a Florencio Randazzo mientras que la ex presidente formó Unidad Ciudadana. El tercero en discordia había sido Sergio Massa en fórmula con Margarita Stolbizer. El triunfo de Esteban Bullrich fue la piedra fundacional de la reunificación peronista ante la evidencia de que Macri se encaminaba a la reelección si el principal partido opositor se mantenía dividido. Comenzaron entonces las aproximaciones entre Massa y Máxima Kirchner que, con la definición de Alberto como presidenciable en 2019, sellaron el camino a la unidad del peronismo.

El próximo 17 de octubre, por aclamación, el Presidente será propuesto como nuevo jefe partidario en reemplazo de José Luis Gioja. Con una particularidad. Ni Cristina ni Massa son devotos del dispositivo PJ. La vicepresidente directamente optó hace tres años por prescindir del partido en la provincia de Buenos Aires cuando fue candidata a senadora nacional. El ex intendente de Tigre tiene su propio sello, el Frente Renovador, e insiste en mantener identidad y discurso propio dentro del Frente de Todos. Cristina y Massa, ambos con territorialidad en la provincia de Buenos Aires, son las dos principales vigas de gobernabilidad dentro del oficialismo.

La entronización del Alberto en el PJ apunta a sostener ese esquema de ensamblado peronista en términos electorales. Un señal de apertura para contener a las distintas expresiones del peronismo replicando la estrategia del 2019. En la vereda de enfrente se produce un fenómeno similar. Juntos por el Cambio ensaya una expansión política de la mano del liderazgo nacional emergente de Horacio Rodríguez Larreta. Con proyección en el conurbano bonaerense y nacionalización de su gestión a partir de las conferencias junto a Alberto y Axel Kicillof en Olivos, el jefe de gobierno porteño busca juntar a María Eugenia Vidal y Rogelio Frigerio con el ala dura que encabezan Mauricio Macri, Patricia Bullrich y el espacio liberal de José Luis Espert.

“Nosotros en 2019 nos terminamos uniendo por los errores del macrismo y su mala gestión de la economía. Ahora ellos ven que estamos en medio de la pandemia y aprovechan para mantenerse juntos”, analiza un funcionario con despacho en Casa Rosada. Con la sombra de la pandemia y los rebrotes ocupando centralidad en una campaña que ya empieza a cobrar intensidad, el oficialismo no tiene otra opción que blindar la unidad. No hay margen para dejar correr la incipiente interna que se encaminaban a protagonizar Jorge Capitanich y José Luis Gioja, junto al autoproclamado precandidato al PJ, Sergio Berni, para definir al próximo jefe del peronismo.

Con las primarias simultáneas abiertas y obligatorias confirmadas por el Ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro para 2021, en el Frente de Todos habrá listas de unidad como ocurre en las coaliciones que se encuentran en el poder. Cristina y Massa deberán afinar la lapicera para definir una boleta competitiva en la provincia de Buenos Aires, principal bastión de votos del oficialismo. Fernanda Raverta, titular de Anses y militante de La Cámpora, junto a Malena Galmarini, asoman como las principales figuras para encabezar la lista en el Frente de Todos. El interrogante apunta a la oposición y tiene como foco a Mauricio Macri, el único que en caso de postularse podría generar una fractura expuesta en Juntos por el Cambio. Pero falta develar que hará Vidal. Si la ex gobernadora encabeza en la provincia y, tras perder con Axel Kicillof en 2019 vuelve a sufrir un traspié en 2021 ante una boleta unificada del kirchnerismo y el massismo en Buenos Aires quedaría expuesta a la jubilación política anticipada. Si compite en la Ciudad de Buenos Aires se enfrentará al eventual dilema de compartir boleta con Macri o tener que enfrentarlo en una primaria, el peor escenario para Larreta en su propio distrito.

En el zoom que dirigentes y referentes del Frente de Todos mantuvieron junto a Alberto este fin de semana se ratificó esa línea de acción. Allí también se avanzó en el acti virtual que tendrá al Presidente el próximo 17 en el Salón Felipe Vállese de la Confederación General del Trabajo. Pero la apelación a Alberto como símbolo de unidad para conducir el PJ no es el único objetivo del acto que se realizará en la sede de la CGT. El peronismo intentará también empoderar al Presidente en medio de la crisis económica y social del país. El sábado por primera vez el “albertismo” se movilizó a Olivos para manifestar su apoyo al jefe de Estado. Militantes y dirigentes del partido del Trabajo y la Equidad (ParTe), la agrupación creada por Alberto en 2012, junto a Nuevo Espacio Peronista -sello de Juan Manuel Olmos, jefe de asesores de Presidencia- desplegaron banderas argentinas y bombos frente a la residencia presidencial. El 17 de octubre se sumarán otras vertientes del peronismo que no llegaron a sumarse ese día a Olivos.

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