Promete otra vez el gobierno endurecer trato con piquetes
-
Gendarmería y Prefectura resisten pago de deudas con obra social militar
-
El embajador de EEUU reforzó el apoyo a Milei: "La inversión ya está llegando"
Raúl Castells
De este modo, el gobierno a través de su ministro político ratificó la decisión de Kirchner de buscar encauzar la protesta, luego de que el mismo Presidente expresó el 24 de mayo que «una verdadera libertad de expresión y de ideas, debe desistir definitivamente del procedimiento de cortar calles». Fue como si los activistas de izquierda oyeran llover.
La actitud del Presidente generó la reacción de los sectores piqueteros más duros -enrolados en el marxismo, trotskismo y las múltiples variantes de éstos-, fuertemente cuestionadores de las políticas oficiales, lo que llevó a un frente de organizaciones a profundizar la estrategia de lucha e impulsó la decisión de concretar una jornada de cortes desde el lunes al mediodía hasta ayer.
Como parte de la protesta, estos activistas «duros» cortaron la circulación en el Puente Pueyrredón; el MIJD en el Puente de la Noria -Riachuelo y avenida General Paz; y su continuaciónen el Camino Negro en Lomas de Zamora-, a lo que se sumó la acción de la dirigencia gremial del SMATA que interrumpió el tránsito en la Panamericana (ver nota aparte).
Tanto en la protesta de los activistas «duros», como en la del MIJD, se reclamó la universalización de los planes sociales y la elevación de sus montos de los actuales $ 150 a $ 350; y que se deje de pedir coimas a los cartoneros. La jornada de 24 horas de «acampe» en el Puente Pueyrredón fue convocada -entre otras agrupaciones-, por la Corriente Clasista y Combativa (CCC); el MTD Aníbal Verón; MST Teresa Vive; FTC nacional; Frente Popular Darío Santillán (FPDS); MTL; M29; PO; MTR Cuba y UTL.
«Estamos trabajando para esto» y eso es lo que «hay que exhibir en el menor tiempo posible», aseveró Fernández mientras se producían los cortes, para luego aclarar que su actitud «no puede estar enmarcada en un hecho de guapo, de andar amenazando, sino que es un tema donde el Estado ponga las cosas en su lugar». «No se gana nada ni amenazando, ni agrediendo, ni llegando a acciones de esas características, porque la muestra en la Argentina está muy fresca», enfatizó el ministro en alusión implícita al asesinato de los piqueteros Maximiliano Kosteki y Darío Santillán durante la gestión del ex presidente Eduardo Duhalde.



Dejá tu comentario