Se analiza qué busca el monopolio «Clarín» con esta larga campaña de agrandar un hecho como la venta de armas a Croacia donde hoy se ha erigido prácticamente en el juez paralelo de la causa, incentivador de demandas, «descartador» de pruebas y hasta indicador de prisiones y citaciones a realizar. Motivos:
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1) El odio de «Clarín» hacia todo lo que significa Carlos Menem no se cree ya que sea para «despegarse» tras haber recibido muchos beneficios, como hizo con los militares del Proceso tras haberles arrancado su asociación al Estado en Papel Prensa. Más bien se supone que hoy es porque teme un retorno del ex presidente que le entorpezca el afán del monopolio de lograr «un gobierno totalmente propio» donde licuar su abultada deuda empresaria que supera los $ 2.300 millones. Por eso «Clarín» apunta al bonaerense Carlos Ruckauf, nunca Menem, entre los justicialistas y trató siempre de ser «el partido verdadero y único» de Carlos Chacho Alvarez, apostando a otra alternativa.
2) En la medida en que la conducción administrativa y empresaria de «Clarín» se endeuda más prácticamente no ejerce dominio sobre la Redacción donde muchos, por ideología, quieren hacerle pagar al gobierno Menem las privatizaciones y la modernización del país desde una base democrática de partido popular como el justicialismo.
Si las privatizaciones las hubiera hecho uno de los anteriores gobiernos militares de facto no tendría tanto odio contra la gestión Menem la izquierda criolla, tradicionalmente alocada y quedada en los años '30 del stalinismo.
3) La única reacción de «Clarín» contra usarle el diario por la izquierda para hacer política para sus fines fue cuando se excedieron -siempre se exceden-y trataron de coparle la comisión gremial interna. Allí despidió a más de 100 trabajadores.
4) A «Clarín» lo llaman «el ministerio» por los disloques empresarios que tiene. Allí se puede tapar información a los lectores o atacarlo a Pedro Pou porque, obvio en todo banquero responsable, defiende las reservas y el nivel de los encajes. Bajar los efectivos mínimos o encajes lo defienden algunos periodistas porque quedaban bien con Magnetto, que le extraía fondos al Banco Provincia ($ 75 millones), pero también con determinados industriales que creen que si bajan encajes hay más fondos para sus empresas. Todos ganan.
5) Agrandando -al extremo de suplantar a la Justicia-«Clarín» en el caso armas a Croacia tiene otro interés muy especial: introduce miedo en todos los niveles ejecutivos, empresarios y políticos. O sea, pasa a sacar uso práctico del monopolio de prensa que estructuró con la sorprendente ayuda de sucesivos gobiernos, militares y civiles. Esta búsqueda de «meterle miedo» a los niveles decisorios de la sociedad argentina tiene la recompensa del gusto de participar del poder, por un lado, y, por el otro, de usar las estructuras oficiales, judiciales, bancarias, de entidades, al servicio de reducir o eliminar su elevada deuda empresaria.
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