"Que Macri diga de qué jugará"
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-También la voy a llamar a Stolbizer -informó Blumberg.
-¿Por qué mejor no llama al presidente del partido? - dijo Lavagna.
-Sí, por supuesto... -le respondió el ingeniero y, a mano, anotó el celular que le dictó el anfitrión.
Con eso, Lavagna logró -o supone que logró- condicionar a Blumberg al obligarlo a equiparar las fuerzas y sectores que se citarán en esa mesa. De hecho, hace días Francisco De Narváez rastrea al ingeniero para que lo incluya en su nómina de adherentes.
Con De Narváez y la UCR oficial, Blumberg acercaría a delegados del lavagnismo para satisfacer la demanda del ex ministro. Una vez dado ese paso, presumen cerca del ingeniero, serían las condiciones propicias para que se sume Lavagna, luego de que sus escuderos ocupen posiciones.
¿Cuando ocurrirá eso? No se sabe, pero podría darse en marzo. ¿Hay certezas? Ninguna en la medida en que no haya una tregua entre Macri y Lavagna. Es más: apenas abandonó Saavedra, el padre de Axel se comunicó con Margarita Stolbizer y pactó una cita para el martes próximo.
Un detalle: Stolbizer es la oposición interna a Morales, está en una cruzada contra la UCR lavagnista y se mueve muy cerca de Elisa Carrió. ¿Fue ingenuo el ingeniero al dar ese paso que implica otorgarles una butaca en la negociación a los radicales díscolos? No parece.
Cordiales, por una hora con cuarenta y cinco minutos, Lavagna y Blumberg cruzaron opiniones sobre una larga agenda de asuntos sin que haya contrapuntos salvo en lo referido a la mesa y la incidencia de Macri, a quien Lavagna no menciona aunque todo el tiempo hace referencia.
P.I.




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