Razonable: eliminarán capitalización forzosa sobre la "ley Clarín"
Es tan previsible y dañina para el país la ley del monopolio "Clarín" (reforma a la Ley de Quiebras, a tratarse hoy en el Congreso) que organismos como la Unión Europea y otros de los Estados Unidos advirtieron que si se aprueba este proyecto no sólo se irá del país más de un banco sino que además se vuelve remota la posibilidad de recuperar el crédito para la Argentina. Como es obvio, esta ley ordenada por Eduardo Duhalde -luego de una transacción con Héctor Magnetto-apunta a resolver las deudas financieras de "Clarín" contraídas cuando el grupo pretendía expandirse y apuntalar su posición monopólica en sectores de prensa. Las características del proyecto original, al que se sumaron otros conspicuos quebrados o en vías de serlo, supone un jubileo tan interesado que horrorizó a la Unión Europea y generó otros reclamos que ingresaron a la embajada argentina en Washington. Hasta la gente del FMI advirtió: no enviaremos fondos al país para que se los consuma con exclusividad un grupo de elegidos, como en la Rusia del '98. En las últimas horas, el ministro Jorge Remes Lenicov se notificó de estas advertencias y pidió algunos cambios al proyecto, aunque él no ignoraba el nocivo fundamento que lo contenía (él asistió a la cumbre Duhalde-Magnetto). Hoy se sabrá el grado de subordinación que el Parlamento y el gobierno tienen con el monopolio "Clarín". Ya no es sólo la voz de este diario la que objeta esa pretensión hegemónica. Cuesta entender la facilidad del gobierno por resolver este problema a un grupo poderoso, interviniendo en contratos privados e interfiriendo en la propiedad privada, mientras dilata y posterga el drama de una multitud de ahorristas. Por otra parte, si por hacer estatismo, Duhalde les concediera el jubileo de 6 mil millones de dólares no a unos pocos influyentes sino -por ejemplo-a los miles de productores agropecuarios endeudados, con seguridad podría aumentar la producción, también las exportaciones y hasta recuperar el dinero para devolverlo a sus originales prestadores. Con el otro método, simplemente hará lo que dejó en el Banco Provincia su pasada administración: un desfondo.
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• que «el juez del concurso impondrá» la capitalización sugerida por el deudor;
• que el valor de la empresa se calcularía como el mayor entre tres posibles: el patrimonial, el del flujo de caja y el de la última transacción realizada sobre acciones;
• que las acciones que se emitan para esa capitalización no serán nominativas ni preferenciales, sino «preferidas», esto es, que serán tomadas como preferenciales para el cálculo de dividendos, pero no darán derecho a voto;
• que «en caso de venta o transferencia del control societario, los titulares de las acciones ordinarias o cuotas transferidas estarán obligados a incluir en la operación de compraventa la totalidad de las acciones preferidas y/o cuotas que acepten a ser vendidas a la misma relación de precio que las ordinarias».
Lógica
Consecuencias
Estas fueron las consecuencias que advirtieron ayer la Unión Europea a través de su Consejo de Ministros, que no casualmente preside el canciller de uno de los países más castigados por la nueva política impuesta por Duhalde: Josep Piqué, ministro de Relaciones Exteriores de España. Rodrigo Rato, ministro de Finanzas del mismo país, promovió también ese pronunciamiento en la reunión de sus colegas europeos.
También el Fondo Monetario Internacional encendió una luz de alarma por el avance de la «ley Clarín» y envió un memorándum a la representación argentina adelantando que las nuevas disposiciones complicarían aún más el acceso del país a la ayuda externa que viene reclamando el gobierno.
Desde el Departamento de Estado, también se emitió una advertencia, esta vez a la Cancillería que conduce Carlos Ruckauf, quien, cuando gestionó para sí, en Chapadmalal, una quimérica Jefatura de Gabinete del gobierno de Adolfo Rodríguez Saá, hizo también un pedido en favor del monopolio.
Las consecuencias de este reclamo internacional se conocerán hoy. Por lo pronto, Remes se comunicó con Gioja y con Raúl Baglini (quien se había manifestado en contra de la capitalización compulsiva) para que posterguen por 180 días el tratamiento de esa cláusula. A lo sumo, aprobarán hoy una reforma a la Ley de Quiebras limitada a extender a 6 meses el período en el cual el deudor puede ofrecer alternativas de pago o compensación a su acreedor (lapso que, en la versión actual de la norma, se limita a 30 días).
En cuanto al monopolio, Magnetto deberá contentarse con que se anule una de las posibilidades que contemplan los concursos, el mecanismo del «cram down», por el cual el deudor y su acreedor pueden determinar que la compañía pase a ser administrada por un tercero. Limitadas sus pretensiones, «Clarín» se conformaría con quedar excluido de esa alternativa. Ese era su objetivo de mínima.




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