8 de abril 2008 - 00:00

Reafilia ya UCR, pero con veto a los K

Gerardo Morales
Gerardo Morales
Frente a la embestida de los radicales kirchneristas de Julio Cobos para quedarse con el partido, el comité nacional de la UCR lanzó ayer una campaña de reafiliación que excluye a todos aquellos correligionarios o dirigentes aliados con la Casa Rosada.

La campaña, impulsada por el presidente del comité nacional, el senador Gerardo Morales, arrancó ayer en la localidad jujeña de Yuto bajo el lema «Reafirmación de la fe doctrinaria».

Morales, que compartió la fórmula presidencial con el kirchnerista Roberto Lavagna, estuvo acompañado por el presidente del radicalismo jujeño, Raúl García Goyena. Según lo resuelto por los integrantes de la mesa de conducción nacional el 27 de marzo pasado, las nuevas afiliaciones incluirán la aceptación expresa de lo dispuesto en la carta orgánica partidaria. Con esa condición, el proceso de reafiliación dejará afuera a los radicales kirchneristas que aspiran a desplazar a Morales de la conducción del centenario partido.

«Todos los candidatos a representaciones públicas deberán presentar, antes de ser proclamados, una declaración donde reconocen y expresan que el cargo que ocuparán pertenece a la Unión Cívica Radical», establece la nueva disposición partidaria. También que «se comprometen a observar, cumplir e impulsar la profesión de fe, las bases de acción política y el programa de gobierno aprobados por el partido» y que «tratándose de una función legislativa realizarán su tarea en el marco del bloque del partido».

  • Objetivo

    Esta última disposición apunta a marginar a los diputados comandados por el ex intendente radical de Mar del Plata Daniel Katz, quien conformó en la Cámara baja una nueva bancada denominada Concertación Plural para aportarle más votos en el recinto al ya hegemónico bloque oficialista del Frente para la Victoria.

    El nuevo compromiso para afiliarse a la UCR establece que «renunciarán al cargo si fuere sancionado por el Tribunal de Conducta y Disciplina por incumplir las obligaciones asumidas», una referencia directa al caso del vicepresidente Cobos, quien fue expulsado del partido por haber acompañado a Cristina de Kirchner en la fórmula presidencial del kirchnerismo.

    «No se admitirá la adhesión y reafirmación de compromisos partidarios de aquellos que hayan sido expulsados de la UCR o dados de baja del padrón partidario de acuerdo con las respectivas cartas orgánicas de los distritos o como consecuencia de la aplicación de sanciones disciplinarias», señala la normativa aprobada.

    La estrategia de Morales apunta a depurar el partido de cualquier dirigente aliado a la Casa Rosada y promover un acercamiento a la Coalición Cívica de Elisa Carrió, pese a que la fundadora del ARI se negó el año pasado a entablar negociaciones con el senador jujeño.

    Sin embargo, las urgencias electorales parecen mandar en este momento político en la oposición. Y por eso la UCR y la Coalición Cívica retomaron en los últimos días gestiones tendientes a que ambas fuerzas confluyan en un espacio socialdemócrata que enfrente al kirchnerismo en las elecciones de 2009 y de 2011.

  • Historia

    En las negociaciones, la UCR puso sobre la mesa lo poco que le queda: su historia y su inserción territorial, que en sociedad con el peso político de la figura de Carrió a nivel nacional dejarían al espacio en una posición más decorosa.
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