28 de noviembre 2006 - 00:00

Reclamo al gobierno de atención a jubilados

El cardenal Jorge Bergoglio dio una misa ayer para honrar a los jubilados. No se apartó de lo pastoral, pero en un hombre con gravitación política como la de él, valieron las entrelíneas. Cualquier activista de la tercera edad podrá usar sus frases para uno de los tantos reclamos de los pasivos.
El cardenal Jorge Bergoglio dio una misa ayer para honrar a los jubilados. No se apartó de lo pastoral, pero en un hombre con gravitación política como la de él, valieron las entrelíneas. Cualquier activista de la tercera edad podrá usar sus frases para uno de los tantos reclamos de los pasivos.
Jorge Bergoglio retomó ayer por la mañana el discurso cifrado para reclamarle a Néstor Kirchner mayor atención para los jubilados. Por la tarde, la ofensiva del purpurado se trasladó a las oficinas del Episcopado, desde donde se le reclamó a la Cámara de Diputados que archive un proyecto de ley impulsado por el oficialismo para distribuir gratuitamente la llamada «píldora del día después», considerada abortiva por los obispos.

«A veces uno tiene pena de que a un tesoro tan grande no se lo cuide mejor», disparó tímido Bergoglio en la Catedral Metropolitana para referirse a los jubilados como «lo más añejo y más noble de una sociedad». El arzobispo de Buenos Aires pidió «que nuestro pueblo los cuide mejor», porque a los mayores «les toca transmitir la sabiduría de la vida, la moral y los principios sobre los cuales se basa una sociedad».

El arzobispo porteño se expresó así al oficiar una misa en la organizada por la Red de Centros de Jubilados y Pensionados de la Ciudad de Buenos Aires, con motivo de celebrarse ayer el día de la Medalla Milagrosa, una de las advocaciones de la Virgen María.

Bergoglio, al hablar durante la homilía, comenzó recordando la parábola del Nuevo Testamento en la cual Jesús destacó como «el mayor aporte» a las dos pequeñas monedas de cobre que ofrendó una viuda pobre, «porque que era todo lo que tenía para vivir».

«Para mí que era una jubilada», acotó el prelado en tono irónico, y sostuvo: «Parece que en todas partes la cosa siempre fue así».

  • Sociedad egoísta

    Ante una nutrida audiencia de jubilados que casi colmó la Catedral, Bergoglio dijo que «en una sociedad egoísta siempre a los mayores se los trata de tener guardados, porque molestan, están enfermos, no entienden o son anticuados», y «se tiende a que estén pasivos, como diciéndoles muchas gracias por los servicios prestados».

    Bergoglio admitió que en algunos casos puede ser necesario alojar a un anciano en un geriátrico, cuando no tiene familiares que puedan atenderlos, pero afirmó que «muchas veces a los mayores se los guarda por comodidad, como en el verano guardamos el sobretodo en el armario con naftalina en los bolsillos». Y agregó: «Un pueblo tiene esperanza cuando sabe cuidar los dos extremos de la existencia, a los chicos y a los mayores».

    Además ayer, el Episcopado volvió a criticara la Cámara de Diputados donde mañanase podría tratar un proyecto de ley que autoriza la venta y la distribución gratuita de las píldoras denominadas de « anticoncepción de emergencia», también conocidas como «píldora del día después». «Los obispos de la Iglesia Católica en la Argentina, que reiteradamente han expresado su preocupación por la defensa de la vida, apelan una vez más a la conciencia de los legisladores nacionales y solicitan como ciudadanos el archivo definitivo de dicho proyecto», reclamó el Episcopado.

    Idéntica actitud, sin respuesta de los legisladores, tuvieron los obispos ante el tratamiento del proyecto que determinó la gratuidad de las ligaduras de trompas y vasectomía sin prescripción médica.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar