26 de mayo 2006 - 00:00

Recordaron 30 años, no los 196

Fuera de la forma está el fondo, el discurso presidencial. Muy breve de apenas 14 minutos. Una pieza oratoria pobre que mostró al Kirchner menos deseado, el rebasado de rencores reiterados que recientemente había hablado de «concertación» y atacó en tan breve lapso a todos: los años 90, los medios de difusión, empresarios (que no sean «nacionales»), los radicales quienes sancionaron leyes de Obediencia Debida y Punto Final, a Carlos Menem, al Fondo Monetario, a la economía ortodoxa y hasta hizo dos menciones de Eva Perón y una sola de Perón -no lo quiere Kirchner- para reconocerlo «dueño» del balcón de la Rosada sobre su cabeza. Lo más curioso es que un discurso tan agresivo, tan parcial hacia sólo un lado de los muertos del pasado violento lo haya pronunciado Néstor Kirchner teniendo a sus espaldas en el palco la leyenda que convocó al acto: PATRIA SOMOS TODOS (?).

¿Dedicó el acto y discurso Kirchner a Hebe de Bonafini y Estela de Carlotto porque había ahora gente cuando tanto escaseó en el acto de la ESMA? ¿Cree que en el tiempo futuro puede llegar a ser ese sector su apoyo base en un giro de la política?

Lo cierto es que se perdió una oportunidad de elevarse a un nivel realmente presidencial y no de barricada. Hizo demasiados gestos ya hacia las víctimas de la cruel represión de los subversivos del '70 como para sesgar también este acto que dada su poco fructífera cosecha en función de los costos y riesgos que representaba no debió desaprovecharse. No se habló de reelección en 2007, pero quedó bastante claro que si la encara no tendrá otra convocatoria que no sea de incondicionales. Salvo que el Kirchner pensante sea el que se endemoniza frente a los micrófonos. Recuerda a los '70, pero ni una frase sobre los patriotas del 25 de Mayo de 1810.

Tanto rencor descargó que hasta insinuó que le querían poner una bomba sectores que recordaron a los asesinados por la guerrilla en esos mismos días trágicos del pasado. Usó para tan grave acusación un chimento periodístico -no lo oyó ningún otro cronista de los concurrentes- que incluyó, sin ninguna prueba ni ningún nombre, un cronista pasante ideologizado del diario «Página/12» de nombre Werner Pertot. «Le metería una bomba yo, gritaba una mujer con un prendedor de Aunar, otra de las asociaciones que defienden a los represores», consignó el se sabe principiante de «Página/12». No lo dijo ningún orador de aquel acto, nadie identificable en esa reunión del 24 de mayo en Plaza San Martín. Invocando gente anónima en prensa bastarda se puede ubicar intencionadamente cualquier insulto, cualquier amenaza. Y el presidente de la Nación se hizo eco porque tras la publicación, sin prueba le acercaron el recorte esa misma mañana previamente al discurso para enardecerlo. Realmente lamentable porque el Presidente sin falsos incentivos ya va hacia la agresividad cada vez que enfrente micrófonos y gente.

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