Reutemann castigó a Duhalde por presionar en favor de Kirchner
Carlos Reutemann sorprendió ayer con la dureza de sus declaraciones críticas contra Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner. Al presentarse después de casi 40 días de convalecencia en un acto en la Gobernación de Santa Fe, demostró que no es cierto lo de sus silencios o sobre su indefinición. Estuvo cáustico al rechazar las presiones del gobierno nacional sobre los gobernadores PJ para que apoyen al candidato oficial, Néstor Kirchner. También criticó la decisión de Duhalde de forzar una proscripción del PJ en las elecciones al autorizar varias candidaturas por afuera y sin interna.
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Acentuó el tono crítico cuando censuró la actitud del gobierno de presionar a los gobernadores del PJ que no se manifiesten en apoyo de Néstor Kirchner.
Usando una jerga inusual en él (habló de «aprietes»), Reute-mann también negó la versión del oficialismo de que se hubiera entrevistado con el gobernador de La Pampa, Rubén Marín, para forjar una cuarta candidatura «autorizada» por el PJ.
La salida de Reutemann es un dato contundente para el futuro de las candidaturas que corren con la marca justicialista e inclina el plano en detrimento de Kirchner. Duhalde se pasó todo el año pasado exaltándolo al «Lole» santafesino como el postulante ideal a la presidencia por las marcas de intención de voto y, especialmente, de imagen positiva en el electorado.
Que ahora ese mismo Reutemann salga a castigar la proscripción del PJ en las elecciones y las presiones sobre gobernadores del duhaldismo en favor de Kirchner golpeó en Casa de Gobierno, adonde albergan hombres como Juan Carlos Mazzón que se ufanaron siempre de tener un buen manejo del santafesino.
Aunque no lo dice en público, Kirchner parece el candidato menos cercano a Reutemann, que se siente en las antípodas ideológicas del santacruceño. Su estilo, pese a la locuacidad de ayer, le impide sin embargo echarse contra él en plena campaña.
A Menem le conviene este gesto de Reutemann porque acentúa la prescindencia que el riojano pretende de los gobernadores que, sabe, están sujetos a las presiones del gobierno central por fondos que necesitan para su administración.




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