Santa Fe - Carlos Reutemann se movió ayer en Francia casi como un precandidato presidencial. Viajó para asistir al casamiento de su hija Cora, pero espera cosechar más que un buen momento familiar. El mandatario santafesino se reunió en París con un grupo de empresarios que tienen inversiones en su provincia y en el resto del país, a quienes les «brindó su visión de la situación del país», según informaron fuentes del Ejecutivo provincial. Del encuentro participaron Phillippe Brongniart (director general de Suez), Gilbertte Beaux (Basic Holdins Limited), Claude Bebear (presidente de Axa SA) y Phillippe Armand (vicepresidente de Total Fina Elf).
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Además, estuvieron presentes Laurent Dassault (Dassault Aviation), Bendit Amaud (director manager del Institute de París) y Eduardo Malone (chairman Compagnie Chargeur). Reutemann analizó junto a los empresarios el crítico momento político y financiero que atraviesa el país, y buceó sobre nuevas posibilidades de intercambio comercial entre la Argentina y Francia. El viaje le revivió, además, más que nunca su pasado de vértigo en las pistas: fue invitado por el presidente de la Federación Internacional del Automóvil, Bernie Ecclestone, a presenciar el Gran Premio de Fórmula 1 que se desarrollará el domingo en Nurburgring.
No quedó sólo ahí el contacto: Ecclestone habría hecho llegar al «Lole» una propuesta millonaria para que asuma un cargo de coordinador en la Fórmula Uno. Para mañana le espera el tramo más emotivo de su visita al Viejo Continente: será el padrino de la boda de su hija Cora Inés, que se realizará en el principado de Mónaco. La semana que viene volvería a ponerse el traje de candidato, esta vez en Washington, para entrevistarse con empresarios y representantes de otros sectores.
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