Reutemann "vice": pedido del kirchnerismo provincial
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El gobernador de Mendoza, Julio Cobos, se reunió ayer con Néstor Kirchner y Alberto
Fernández en Casa Rosada. El radical podría acompañar al Presidente o a Cristina en la
boleta presidencial.
Todos los diputados del kirchnerismo peronista coincidieron con el diagnóstico de su jefe. Asentían Jorge Giorgetti, también santafesino, el bonaerense Mariano West, el chubutense Eduardo De Bernardi, el santacruceño Dante Canevarolo, el formoseño Juan Carlos Díaz Roig, la cordobesa Amelia López de los Milagros y el santiagueño José Figueroa, entre otros.
El triunfo del radicalismo kirchnerista primero en Catamarca, con la reelección de Eduardo Brizuela del Moral, y después en Río Negro le quita fuerza a los sellos del PJ en las provincias. Y creen que para evitar parte de esa disolución del peronismo provincial, que podría extenderse a Santa Fe y al resto de los distritos, la candidatura de Reutemann a la vicepresidencia sería una solución.
Cristina Fernández de Kirchner se mostraba como el último reducto del kirchnerismo de paladar negro para evitar una contaminación radical en la cúpula del gobierno. Pero tras su paso por Mendoza y el reclamo de los gobernadores kirchneristas para que se sume abiertamente al frente con la UCR, el temor regresó al bloque del Frente para la Victoria en Diputados. Son muchos los cargos que deben definirse este año y, ante la multiplicidad de peronistas kirchneristas que se arrogan la representatividad del matrimonio presidencial, la irrupción de candidatos radicales amparados por la Casa Rosada es un dato que no se termina de digerir en las segundas filas del oficialismo.
La ya pública furia del rionegrino Pichetto con el Presidente, la derrota de Luis Barrionuevo en Catamarca, el aval del Poder Ejecutivo nacional a la candidatura del radical Horacio «Pechi» Quiroga para las elecciones de este domingo en Neuquén y el creciente romance con Cobos configuran una sumatoria de luces de alarma que hacen temer por el futuro del kirchnerismo a manos de la UCR. Raro: preocupa más a los oficialistas el radicalismo aliado que la estancada concertación por Una Nación Avanzada (UNA) que los radicales opositores de Gerardo Morales impulsan junto a Roberto Lavagna.



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