13 de marzo 2008 - 00:00

Revocan sobreseimiento a comerciantes

Fernando de la Rúa
Fernando de la Rúa
La Cámara de Casación bonaerense revocó el sobreseimiento de dos comerciantes de la localidad de Laferrere, que el 19 de diciembre de 2001 dispararon a una multitud que intentaba saquear negocios y causaron la muerte de una persona y varios heridos. Así lo resolvió la Sala II del Tribunal al revocar un fallo de la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de La Matanza, que en junio de 2005 había sobreseído a los dos comerciantes de los delitos de presunto «homicidio» y «lesiones en riña».

En aquel fallo de primera instancia, se había sobreseído a los comerciantes al entender que habían actuado en legítima defensa de sus derechos «frente al accionar ilícito de la masa que pretendía devastar y atracar los diversos comercios aledaños, con actitud hostil, arrojando piedras y profiriendo amenazas».

«La agresión ilegítima y ausencia de provocación suficiente, la legítima defensa requiere necesidad racional del medio empleado, es decir que la acción defensiva sea la menos lesiva entre las eficaces para repeler la agresión y que el resultado no sea inusitadamente desproporcionado respecto de aquélla», consideraron los jueces Carlos Mahiques y Jorge Celesia.

El hecho tuvo lugar el 19 de diciembre de 2001 en la localidad bonaerense de Gregorio de Laferrere, en los momentos previos a la caída de Fernando de la Rúa, y cuando varios saqueos se registraban en distintos puntos del país.

Así fue como en la intersección de las calles Maciel y Cristianía de esa localidad, un grupo numeroso de personas se agolpó frente a los comercios con la intención de saquearlos.

Cinco comerciantes, para impedirlo, empezaron a balear a la multitud y Damián Ramírez terminó muerto a causa de los disparos recibidos, mientras que otras personas sufrieron heridas.

Al llegar la causa a la Cámara Penal de La Matanza, los jueces sobreseyeron a dos de los comerciantes, cuyos nombres no fueron revelados, por entender que habían actuado en legítima defensa.

La familia de Ramírez, con el patrocinio del abogado Alejandro Bois, apeló el sobreseimiento al entender que los comerciantes actuaron «irracionalmente» y que podrían haber implementado otras acciones para dispersar a la masa. Sumado a ello el abogado querellante manifestó que el cuerpo de Ramírez fue encontrado a muchos metros del comercio que supuestamente se pretendía defender, lo que no prueba que la víctima hubiera intentado participar de los saqueos.

Ahora, los camaristas entendieron que «la acción defensiva sólo puede quedar justificada respecto de los bienes jurídicos del agresor, pues el prevalecimiento del derecho que junto con la protección individual es la característica de la legítima defensa sólo tiene sentido frente al agresor y no frente a terceras personas que no han intervenido en la agresión».

«La conducta defensiva sólo es legítima cuando se dirige contra el agresor, pero los efectos de la defensa no resultan justificados cuando recaen en terceros ajenos al hecho de la agresión», añadieron los camaristas en el fallo.

Además, los jueces recalcaron que no está acreditado que las víctimas «estuvieron en poder de un arma o de algún otro elemento contundente ni que hubieran agredido a los imputados de autos o a terceras personas».

Por esa razón, «no podría afirmarse conforme las probanzas colectadas hasta el momento que hubo una actitud defensiva contra personas agresoras si no se acreditó que quienes resultaron finalmente víctimas revistieran esa calidad».

«Disparar en dirección a un grupo numeroso de personas, lejos de hacer cesar el peligro de la agresión puede llegar, incluso, a desatar la ira de la multitud y tornar aun más violenta la situación vivida», advirtieron.

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