1 de febrero 2001 - 00:00

Riesgoso: PJ impulsará una nueva reforma previsional

El PJ acordó ayer una táctica común en el Congreso para enfrentar al gobierno, en plena temporada preelectoral. Al intento ya conocido de voltear el decreto previsional, diputados y senadores le adosaron la idea de reemplazarlo con una nueva ley jubilatoria. Con esa premisa, esperan sumar a los frepasistas "rebeldes" (María América González y Alfredo Villalba), que se habían comprometido ante Patricia Bullrich a derogar el decreto, a cambio de darle mayor seguridad jurídica a la reforma mediante una norma discutida en el Parlamento. Durante una reunión que encabezaron en la víspera los jefes de ambos bloques peronistas, el diputado Humberto Roggero y el senador José Luis Gioja, se resolvió, además, demandar en Tribunales por la inconstitucionalidad del multimedios estatal y estudiar el rechazo al último decretazo. Los senadores dejaron trascender que podrían apelar ante el juez Carlos Liporaci, en busca del sobreseimiento en la causa por coimas. Y prometieron emitir hoy un comunicado muy crítico sobre la campaña de Carlos Chacho Alvarez contra el Senado.

Diputados y senadores del PJ acordaron ayer trabajar en conjunto para derogar el decreto previsional; hacer una nueva ley de jubilaciones; presentar una demanda en Tribunales, a fin de declarar inconstitucional la creación de un multimedios del Estado, y revisar las concesiones viales.

Durante una charla informal, los jefes de las bancadas de senadores y diputados, José Luis Gioja (San Juan) y Humberto Roggero (Córdoba), le pusieron fecha a la embestida contra la reforma previsional: será al día siguiente de la reapertura de las sesiones ordinarias, el 2 de marzo, en base a la iniciativa que presentó el senador jujeño Alberto Tell.

A imagen y semejanza de los planteos del ala «rebelde» del Frepaso (María América González y Alfredo Villalba), pretenden suplantarla por una nueva ley ipso facto, con la premisa oculta de sumarlos y torcer el brazo al oficialismo. Gioja se preocupó, asimismo, por buscar una alternativa que financie el déficit del sector pasivo. Ambos caciques del Congreso revelaron al término de la cita que remitieron sendas cartas a Fernando de la Rúa y a Chrystian Colombo para instarlos a discutir el paquetazo de decretos en el recinto. Obviamente, se juramentaron moverse en sintonía con los gobernadores propios.

En la víspera, el sanjuanino se entrevistó con Roggero y una minidelegación de la Cámara baja, entre ellos el porteño Javier Mouriño, el pampeano Jorge Matzkin, el cordobés Teodoro Funes y los bonaerenses Graciela Giannettasio, Pablo Fontdevilla y José María Díaz Bancalari.

No hubo reproches del senador a Roggero, no obstante que -a la mañana-había admitido por radio: «Yo no me presentaría a elecciones si estuviera cuestionado». Fue una respuesta más próxima a Carlos Chacho Alvarez (cotidiano distribuidor de vetos contra senadores radicales y justicialistas) que a quienes pretenden la reelección, tras el escándalo por las presuntas coimas.

Se entusiasmaron, en cambio, con adelantar cuestiones referidas a la reforma política. «Habría que ver si existe un mecanismo para que el votante pueda castigar a los gobernantes que abandonan sus funciones y no cumplen con su mandato», ironizó Gioja. No había que ser demasiado despierto para saber a quién se refería.

Antes, el cacique de la Cámara alta comió en el tenedor libre Quórum rodeado por media docena de colegas, entre ellos
Eduardo Bauzá (Mendoza), Tell, Osvaldo Sala (Chubut), Remo Costanzo (Río Negro), Angel Pardo (Corrientes) y Eduardo Menem (La Rioja). Los padres de la patria prometieron emitir hoy un comunicado dedicado a Chacho y su campaña para convertir al Senado en una «caja de cristal», entre otras materias de actualidad. Combinaron, asimismo, montar un plenario para el martes de la semana que viene, a las 18. Allí analizarán la continuidad de las autoridades de la Cámara y del bloque. La cabeza de Antonio Cafiero, actual vice del cuerpo, comenzará a rodar esa misma tarde.

Los comensales dedicaron frases poco amistosas al ex vicepresidente. «Es increíble que se ponga en juez y le diga a la gente a quién tiene que votar y a quién no», comenzó Gioja. «Más cuando existe un doble filtro para los candidatos; no sólo hay elecciones generales sino que también deben someterse a internas», comentó Bauzá. «Pero no te olvidés, hermano, que en el Frepaso no existen los comicios internos; resuelven todo a dedo», agregó el sanjuanino con tono zumbón.

«Es un oportunista y un irresponsable. Cada vez que el gobierno comienza a andar se sube y cuando hay problemas pega el salto. Ahora, con el tema del blindaje volvió. Pero puede poner en riesgo otra vez la gobernabilidad y llevarnos nuevamente al borde de la cesación de pagos», se puso dramático Menem.

Durante la comida, los senadores abordaron varios aspectos, entre ellos los siguientes:

- Insistirán con un artículo del Presupuesto 2001 -$ 14 millones para delimitar la Plataforma Submarina-que fue vetado por el Poder Ejecutivo. Tell pidió que se tuviera en cuenta el Fondo del Tabaco, otra víctima del pulgar hacia abajo del gobierno.

- Rechazarán varias de las medidas del último decretazo.

Gioja y compañía recordaron que el Congreso aprobó una ley de Radio y Televisión Argentina (RTA), a instancias de la Alianza, y que luego el gobierno vetó.
«En plena época electoral, dejar «Canal 7», la agencia «Télam» y radio «Nacional» sólo en manos de este muchacho Darío Lopérfido parece una burla», pataleó Costanzo.

- En la misma línea, acordaron abandonar la política «dulce» con la Casa Rosada. «La verdad es que se comportaron con bastante ingratitud; es cierto que no tuvimos otra alternativa que ayudar, pero nunca nos reconocieron gestos, como cuando nos pasamos un domingo entero en Olivos con los gobernadores para cerrar el Compromiso Federal», evocó con cierto malestar el jefe del bloque. Bauzá, siempre proclive a conciliar con el oficialismo, siguió comiendo sin pronunciarse sobre el punto. Faltaba un Corach o un Alasino, acostumbrados a tender puentes con Fernando de la Rúa sin disimulo.

- El ex ministro menemista Tell, el rionegrino y Pardo celebraron que el juez Carlos Liporaci les hubiera dictado la falta de mérito -junto a otros 7 senadores que habían sido imputados-, aunque quedaron algo mortificados porque no se les hubiera dictado el sobreseimiento. Menem desempolvó sus conocimientos procesales, a pesar de que había sido motivo de chanzas de sus colegas. «¿Cómo anda 'el Negro'?, mandále saludos», se divertían en alusión a la salida de Jorge Yoma del PJ para competir con partido propio con el eduardismo. Algunos de los presentes dejaron flotando la idea de apelar la resolución del magistrado. Hubo también apreciaciones risueñas sobre la anatomía de Pardo y también acerca del sobrepeso que trajo Tell de las vacaciones.

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