Se agrava el conflicto en Sanidad y ya afecta la relación Gobierno-CGT

Política

El gremio que lidera Daer culpa a Cafiero por la falta de avances en la negociación por salarios con las clínicas y sanatorios. Paro reprogramado para el miércoles que viene.

El paro de actividades que el gremio de Sanidad planeaba realizar mañana fue reprogramado para el miércoles que viene por una nueva conciliación obligatoria, y estará acompañado por una movilización cuyos organizadores prometen masiva, en medio de un agravamiento del conflicto salarial con las clínicas y sanatorios que apenas disimula un malestar creciente del sindicato con el Gobierno. La tensión se proyecta hacia el grueso del movimiento obrero luego de un cierre de listas que marginó casi por completo a la dirigencia del sector.

El malestar de la organización que lideran Héctor Daer y Carlos West Ocampo se focalizó en el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, a quien sindican como responsable de que el PAMI, principal obra social del país y financiadora del sistema de salud, no reconozca una actualización de tarifas a los prestadores de salud suficiente como para afrontar el 45% de aumento que reclaman para los trabajadores de la actividad. El dato político cobra relevancia si se tiene en cuenta que Daer se presenta como el principal aliado sindical del Ejecutivo desde su jefatura de la CGT y además como amigo personal de Alberto Fernández.

La paritaria de Sanidad es la última del año entre las que involucran a un gran número de trabajadores, en este caso el personal de enfermería y servicios del sector asistencial de la salud. Si bien los empleadores directos son clínicas, sanatorios y otros centros sanitarios, el financiamiento para la suba salarial depende de tres ejes: el Estado, sobre todo, a partir de los valores que pagan a los prestadores el PAMI y el IOMA; las prepagas, cuyo tarifario a su vez depende de una autorización del Gobierno, y las obras sociales sindicales.

En el gremio admiten que el último gran escollo de la negociación es el PAMI aunque no lo atribuyen a una decisión de su titular, la kirchnerista Luana Volnovich. En cambio, alegan que Cafiero intervino en la discusión para asentar el criterio de que la obra social de los jubilados sólo les deberá reconocer a los efectores de salud una parte del atraso tarifario desde 2020. De hecho, explican los actores de la paritaria, el jefe de Gabinete argumentó que el Estado cubrió buena parte de los salarios de los centros de salud el año pasado, vía subsidios por la pandemia, por lo que no debería reconocer el desfasaje inflacionario como pleno.

Trabada en ese punto, la negociación entró en un pico de tensión una vez que el sindicato convocó al paro que debía realizarse mañana. Ayer el Ministerio de Trabajo dictó la extensión de una conciliación obligatoria vigente hasta el martes que viene. El gremio respondió con que al día siguiente, una vez agotada y sin chances de extensión la instancia de treguas por la cartera laboral, cumplirá con la huelga nacional y hará además na movilización por las calles de la ciudad de Buenos Aires con cuadros de la organización arribados desde todas las provincias.

Temas

Dejá tu comentario