Santa Cruz: Peralta, el gobernador títere
Dicen que temblaba el aire telefónico en la comunicación de Néstor Kirchner con el gobernador santacruceño, Daniel Peralta. Uno gritaba, el otro explicaba. El principal reproche a Peralta pasó por haberse referido públicamente a los famosos fondos de la provincia -de poco explicable contabilidad- como posible cantera para pagar aumentos de salarios. Luego vinieron otros y el gobernador respondió con alegaciones sobre falta de libertad para gestionar, insinuando que no se presentaría a las próximas elecciones. En verdad, ya había descubierto que el kirchnerismo de la provincia empezó a bajar sus carteles como candidato para esa fecha. Otra víctima de la crisis, como hace unos meses Carlos Sancho, paga el precio por las revueltas y la demencial atropellada de Daniel Varizat contra un gentío que lo insultaba.
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Por de pronto, fue sugestiva la premura con la cual salieron a desdramatizar el complicado panorama esbozado por Peralta los ministros de Economía, Juan Bontempo y de Gobierno, Pablo González, además de sostener que el aumento de 22% a estatales y la elevación del básico docente a 780 pesos es «una contribución a la paz social».
«Peralta no es Carlos Sancho ni Sergio Acevedo», admitieron, en tanto, desde el gobierno nacional, respecto de la mayor autonomía de vuelo de que goza Peralta, una de las condiciones que éste impuso precisamente para cubrir en mayo el lugar que dejó el renunciado Carlos Sancho.
También reconocieron desde Balcarce 50 que temen que aparezca «otro Daniel Varizat», que termine por destrozar las posibilidades hoy claramente mermadas del oficialismo para las elecciones provinciales del 28 de octubre y que, incluso, termine expulsando a Peralta, frente a la ya deshilachada figura del ex sindicalista bancario.
Ese resquemor se potencia con el inminente lanzamientode un megafrente opositor, que pegoteará a la UCR y al sector disidente del Frente para la Victoria, que lidera Acevedo. Ambas fuerzas integran la flamante multisectorial opositora, que cobija también a los gremios y que está bendecida por el obispo de Río Gallegos, Juan Carlos Romanín.
Precisamente, anoche mantenían una cumbre clave en Puerto Deseado Acevedo y el candidato a gobernador radical, el hipermercadista Eduardo Costa, para cerrar el documento que dará nacimiento a Concertación por Santa Cruz, con la que intentarán vencer al kirchnerismo en los comicios.
Puerto Deseado fue escenario el pasado 20 de julio de graves incidentes, cuando trabajadores quemaron varias plantas pesqueras en reclamo de una recomposición salarial, justo cuando Cristina Kirchner intentaba debutar en el interior como candidata presidencial, en un acto en Santa Cruz.
El intendente de la ciudad es Arturo Rodríguez, presidente del PJ provincial y quien habría quedado herido luego de que dejaron de considerarlo como candidato a vice de Alicia Kirchner. Anoche, fuentes opositoras no descartaron intentar sumarlo a la coalición.



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