Se ocuparon hasta del calentamiento global

Política

Potrero de los Funes, San Luis (enviado especial) - El prearmado del acta en el que se selló la alianza del Frente Justicialista de los peronistas disidentes se llevó a cabo en la exótica residencia del gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, el jueves por la noche.

La reunión contó con la presencia de las principales figuras políticas de antaño, tales como los ex presidentes Ramón Puerta y Adolfo Rodríguez Saá, no así con la asistencia de Carlos Menem, ya que éste llegó justo sobre la hora para el congreso realizado el día posterior.

En una casa denominada Los Peñitos, ubicada en la zona turística de la ciudad, y amueblada de una manera muy particular, los justicialistas diagramaron los puntos clave que llevarían al día siguiente a formar el acta sobre el cual asentaron su acuerdo.

Estos ocho puntos serían: reinsertar a la Argentina en el mundo, llevar a la sociedad a la reconciliación nacional, que los movimientos sociales de cada una de la provincias fuese independiente del Frente Justicialista formado, la restauración del interés por la ciencia y tecnología como forma de darle una solución al tema del calentamiento global, la mejora de la salud y la educación,la resolución al tema de la inseguridad, la inclusión social como uno de los ejes centrales y, por último, la defensa del federalismo.

En medio de lámparas con formas de caño de escape y una llamativa y agradable fuente en la recepción de la vivienda, con varias capas que hacían del agua una minicascada, los dirigentes políticos compartieron un gran asado con licores de mandarina y guinda y varios fernet, hechos caseramente por el actual gobernador de esa provincia.

La mesa en la que degustaron las achuras tenía una forma en letra de «T» con el gobernador neuquino, Jorge Sobisch; el dueño de casa, Rodríguez Saá; el ex senador y hermano del ex presidente Eduardo Menem; Miguel Angel Toma y el presidente de la Unión del Centro Democrático (UceDé), Jorge Pereyra de Olazábal, sentados en la cabecera, lo cual demostró en cierta manera quiénes iban a ser las figuras centrales del Frente Justicialista formado legítimamente al día siguiente. En tanto, Adolfo Rodríguez Saá, ex gobernador de San Luis, decidió ubicarse en la otra parte de la mesa, ya que, como diría el viernes, él no será candidato y ese distanciamiento en la mesa significó, de alguna forma, no involucrarse en una posible fórmula presidencial con él a la cabeza.

El ex vicegobernador de Santa Cruz y actual candidato a presidir esa provincia, Eduardo Arnold, quien también participó del encuentro del día siguiente, llegó a la cena casi cuando estaba terminando. De todas maneras, su presencia significó una adhesión con bastante simbolismo, por todo lo que connota que un ex kirchnerista se haya sumado al frente impulsado por los justicialistas anti-K.

Dejá tu comentario