27 de noviembre 2006 - 00:00

¿Se pone Bergoglio la sotana de Piña?

Jorge Bergoglio le ganó el primer round a Néstor Kirchner en Misiones, y ahora el cardenal parece decidido a emular al obispo emérito de Puerto Iguazú, Joaquín Piña, quien con el aval del Episcopado frenó la reelección indefinida en su provincia. Hoy el purpurado pidió presidir una misa para los jubilados donde se esperan quejas encriptadas -por lo jesuíticas- contra el gobierno de Néstor Kirchner debido a la exclusión social. La causa del encono: el Presidente manda a votar en el Congreso los proyectos que más irritan a la Iglesia.

Joaquín Piña
Joaquín Piña
Muchos esperan para hoy una dura alocución de Jorge Bergoglio contra el gobierno nacional. Más aún cuando fue el mismo purpurado quien decidió encabezar esta mañana en la Catedral Metropolitana una misa para jubilados y pensionados, casi una excusa perfecta para reclamarle a Néstor Kirchner por los sectores más excluidos de la sociedad.

Emulando la figura de Joaquín Piña, pero con críticas más simbólicas y metafóricas que las del obispo emérito de Puerto Iguazú, el arzobispo de Buenos Aires trepará al púlpito tras un fin de semana en el que le reclamó al gobierno nacional legislar sobre prostitución infantil, sarna y venta de paco. La embestida episcopal llegó a través de un arzobispo porteño envalentonado por el triunfo de Piña en Misiones y tras la reciente aprobación en el Congreso del Protocolo de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer -CEDAW-, que la Iglesia Católica considera abortista.

Bergoglio no sólo reclamó al gobierno que legisle sobre estos temas. Hoy el jesuita oficiará una misa para jubilados donde se esperan críticas subliminales para Néstor Kirchner. No es casual que el jefe del Episcopado haya elegido un tema tan sensible para el oficialismo como el de la clase pasiva, uno de los sectores más relegados en cuanto a la distribución del ingreso en la Argentina.

La misa, que tendrá lugar en el día de la Medalla Milagrosa, es organizada por la Red de Centros de Jubilados y Pensionados de la Ciudad de Buenos Aires y fue el mismo Bergoglio quien decidió presidir esta ceremonia. El cardenal expresa habitualmente su preocupación sobre la atención y cuidado de los niños y de los ancianos y por eso se espera para hoy un fuerte reproche a las autoridades nacionalesteniendo en cuenta la proximidad de la Navidad.

  • Sin ingenuidad

  • Que Bergoglio reclame legislar sobre temas sociales vinculados a la pobreza y a la exclusión social no es ingenuo en términos políticos. Kirchner fue quien ordenó votar en un rápido trámite la aprobación del Protocolo del CEDAW desoyendo los reclamos de la Iglesia Católica. Y ya antes de las elecciones en Misiones el kirchnerismo había impulsado en el recinto la aprobación de la gratuidad de ligaduras de trompas y vasectomías sin prescripción médica. Todavía está pendiente el proyecto para distribuir sin costo la llamada «píldora del día después» para interrumpir embarazos.

    «Hay sarna. ¿Por qué no hacen una ley para curar la sarna? Eso no está de moda. Pero la sarna está de moda en la ciudad», aseveró el arzobispo el sábado en el Colegio Marianista, del barrio porteño de Caballito, en el marco de un foro de padres que organizó la Vicaría Episcopal de Educación con más de 600 asistentes. El cardenal denunció además que en la Ciudad de Buenos Aires funcionan redes de prostitución infantil, para lo cual exigió medidas de solución « urgentes». Y hasta dio detalles de las zonas donde se cometen estos abusos: «Si vamos a Amancio Alcorta, desde el fin de Pompeya hasta el comienzo de la villa 21, de día, se ven nenas de 11 a 14 años ofreciéndose, curiosamente, a autos buenos, no cualunques. No a camioneros, porque tienen códigos. Si no a autos buenos, generalmente conducidos por hombres de mi edad -a punto de cumplir 70 años- que las levantan, y en el auto o en cualquier rincón, le dan tres pesos y la chica corre a la villa a comprar paco», advirtió el purpuradoporteño. «Tenemos que tener en cuenta que la educación sexual no es el único problema y que dejamos de lado mucho otros tanto o más importantes», fue otro de los reclamos que el religioso lanzó contra el gobierno.

    Aunque tras el triunfo de Piña en Misiones, Kirchner guardó silencio y evitó confrontar verbalmente con el Episcopado, los obispos interpretaron la aprobación del CEDAW en el Congreso como una represalia del gobierno contra la Iglesia Católica. Sin embargo, en la conducción de la Conferencia Episcopal Argentina tampoco reina la fraternidad y el espíritu ecuménico que debería guiar a sus pastores: en la última asamblea plenaria que los obispos celebraron en Pilar, Bergoglio desestimó una sugerencia del arzobispo de Santa Fe, José María Arancedo, para que el Episcopado solicite una audiencia con Kirchner en la Casa Rosada.

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