El gobierno sufrió ayer una derrota nunca vista en Diputados cuando el duhaldismo aliado con la oposición consiguió aprobar un proyecto de suspensión de ejecuciones hipotecarias. No llegará, con seguridad, a sancionarse en el Senado -adonde Néstor Kirchner puede controlar un poco más las votaciones con sus gobernadores aliados-, pero es un peligroso antecedente para futuras sesiones. Ayer, el Ejecutivo soportó hasta la aprobación de un pedido de informes sobre cómo gasta el excedente de recaudación. Ante el panorama que mostró el Congreso, el gobierno deberá abstenerse de intentar votar leyes clave como el Presupuesto 2006 hasta el recambio electoral del 10 de diciembre. Se arriesgará, si no, a perder otra vez en manos del duhaldismo. Demuestra también el kirchnerismo en lo político falta de aptitud para controlar el Congreso.
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De todas formas, el triunfo político de la oposición en la votación de ayer indica que Kirchner y el gabinete deberán tener mucho cuidado cada vez que la Cámara de Diputados sesione ya que el oficialismo, hasta el recambio del 10 de diciembre, está condenado a perder las votaciones más complicadas.
Lo de ayer demuestra claramente que el gobierno hoy no controla la
El martes por la noche todo parecía indicar que kirchneristas y duhaldistas habían llegado a un acuerdo para votar dos proyectos en base a algunas ideas del Ejecutivo, para solucionar la situación tanto de los deudores en mora que tomaron hipotecas por afuera del sistema financiero como quienes lo hicieron en el
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