Seis provincias votarán junto a elección nacional
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•Lógica
Duhalde trasunta la misma lógica. Por eso -ya lo contó este diario-le pidió a Felipe Solá que evalúe adelantar la elección bonaerense para abril próximo. El Presidente escuchó un planteo -«nos sirve si el candidato presidencial suma no resta»- pero Solá aceptó testear la opción entre legisladores e intendentes de Buenos Aires.
Por eso, horas atrás, De la Sota confió que la elección para gobernador se podría realizar el 27 de abril. Pero la decisión final será política: si De la Sota se baja de la presidencial y el candidato del PJ es Carlos Menem, Córdoba mantendrá elecciones desdobladas.
Pero, si a pesar de los tropiezos, el cordobés continúa en carrera -gracias al ensayo de una Ley de Lemas corregida-en la provincia mediterránea se votará en abril.
En Buenos Aires, el esquema es distinto. El felipismo entiende que el único candidato que les puede aportar votos es Reutemann. Si no es así, cualquiera de los otros -Néstor Kirchner o De la Sota-no les garantiza el predominio de Buenos Aires estando Menem del otro lado.
Sobisch, en tanto, se movió por una especulación netamente provincial. Calculó que la oposición neuquina está desgajada, mide bien en las encuestas -va por su reelección-y por eso le conviene anticipar todo lo posible el domingo de votación. En ese caso, la presidencial es una excusa perfecta.
Hasta ahora, el gobierno no avanzó en esa discusión con los gobernadores pero el punto está tildado en la agenda presidencial. Hay una explicación: con la presidencial estaba previsto votar autoridades del PJ en todo el país lo que forzaría a los caciques locales a «movilizar» a sus punteros.
Pero con la virtual supresión de la primaria peronista -primero se pasaría a fines de febrero o principios de marzo, y luego se anularía-ese modelo se desintegró.



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