Señal para el mercado y el FMI: Diputados aprueba el Presupuesto

Política

El Frente de Todos no tratará -por ahora- el impuesto a los ricos. La Cámara alta dará luz verde al perdón de ANSES a provincias y blinda votos clave para el plan de gastos del año próximo. Alerta por déficit.

En medio del revuelo por las cotizaciones del dólar y en busca de dar una señal al mercado y al Fondo Monetario Internacional (FMI), el oficialismo dará pasado mañana el paso más importante de su primer plan económico real: la aprobación del Presupuesto 2021 en Diputados. El Senado, con mayoría kirchnerista, tiene el sendero liberado y espera a la iniciativa para sancionarla en noviembre.

La bancada de Máximo Kirchner dejó fuera de la agenda el impuesto a los ricos, titulado “aporte solidario” por el banquero Carlos Heller, titular de la Comisión de Presupuesto de la Cámara baja. A pesar de la postura alejada de Juntos por el Cambio -definen abstención o rechazo en las próximas horas-, el Frente de Todos tiene los votos para avanzar con la ley de gastos.

Tras intercambios desde el Gobierno y con ayuda del presidente de Diputados, Sergio Massa, el kirchnerismo contará con el aporte de la bancada del “amigo habitual” José Luis Ramón, y algunas adhesiones del interbloque federal que maneja Eduardo Bucca, donde están lavagnistas y peronistas cordobeses. Habrá trabajo virtual, pero con gran presencia en el recinto de Juntos por el Cambio y líderes de otros espacios -entre 100 y 120-, como solución “salomónica” del último protocolo consensuado.

El Presupuesto que plantea el Gobierno proyecta una inflación del 29%, un dólar promedio de $102,4 y un déficit fiscal de 4,5% del Producto Bruto Interno. Más del 50% de la falta de recursos se suplirá con emisión. “Entre 2010 y 2017, el promedio por asistencia directa del BCRA fue equivalente al 2% del PIB, alcanzando un máximo de 3,2% del PIB en 2014. En el año 2018 la asistencia directa se redujo significativamente, siendo de 0,2% del PIB. Pero en 2019 nuevamente creció de la mano del desequilibrio financiero. De confirmarse lo presupuestado, en 2021 alcanzaría un nivel similar al del último máximo verificado en 2014”, advirtió el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).

Una de las conclusiones del informe dejó claro que “la discusión del Presupuesto 2021 es el ámbito para explicitar un sendero que disminuya la incertidumbre y calme las expectativas”. En esa línea, se agregó: “Una cuestión prioritaria es definir un programa de acción razonable en materia de asistencia del Estado durante 2021, en la medida en que la pandemia continúe, como todo lo indica. No sería prudente aprobar un Presupuesto cuya baja del déficit está explicada en gran medida por la eliminación de transferencias que este año se están haciendo a personas a raíz de la pandemia y restricciones, como lo son el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP)”. Otros temas pendientes: las prometidas reformas jubilatoria y tributaria, tampoco contempladas en la ley de gastos.

El kirchnerismo buscó captar votos con guiños de giros automáticos a provincias relacionadas con el Fondo del Tabaco, creaciones de zonas aduaneras en Misiones, alguna suba de impuestos, y más fondos -aún insuficientes- al Transporte en el Interior para paliar la discriminación en relación con el AMBA, entre otras cuestiones.

El Senado planea una o dos sesiones para esta semana. Además de blindar a los laboratorios por la vacuna con el coronavirus, la Cámara alta sancionará una iniciativa fundamental para los votos que necesita el Presupuesto 2021 en Diputados: el de “Defensa de los Activos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) del Sistema Integrado Previsional Argentino”.

El texto, que ya cuenta con el aval de la Cámara baja, activa una especie de perdón a provincias -ya arreglado entre Casa Rosada y gobernadores- por deudas con el organismo, pero además involucra modificaciones de flujos y asistencias de la Administración Central y el Tesoro para cumplir con los vencimientos de la Reparación Histórica, tras el agotamiento de recursos generados por el último blanqueo. Por ello es que se pretende evitar la venta de activos del FGS.

La iniciativa también instruye al Ejecutivo para que la ANSES negocie un mutuo “en un plazo 90 días” con las provincias, siempre y cuando éstas quieran. También se permitirá reconvertir dicho acuerdo en un bono con vencimiento a “mediano plazo” -se mencionaron de cuatro a siete años, pero la decisión quedará en manos del Ejecutivo- bajo los siguientes parámetros: “montos del acuerdo”; “plazo” de ocho meses a contar desde la suscripción del acuerdo -es decir, luego de firmar el mutuo-, aunque el Ejecutivo podrá ampliar el plazo; “amortización”; e “intereses”, con tasa Badlar -Bancos Privados- aplicable para depósitos a plazo fijo de más de un millón de pesos de 30 a 35 días.

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