23 de junio 2005 - 00:00

Si Chiche pelea a Cristina, Patti la apoyará con su lista

Eduardo Duhalde negocia en estas horas con Luis Abelardo Patti un acuerdo electoral para enfrentar a Cristina Fernández en las elecciones del 23 de octubre. Si prospera, Chiche Duhalde será candidata a senadora y el ex subcomisario competirá como primer candidato a diputado nacional.

No compartirán la misma boleta. La ex primera dama estará al frente de la lista del PJ oficial mientras Patti encabezará la nómina de diputados de su partido, el Paufe, que no anotará candidato a senador sino que se «colgará» de la postulación de Chiche.

De ese modo, la diputada sumaría de dos boletas paralelas: la del peronismo y la del Paufe. Duhalde ya usó ese modelo de colectoras: en 1999 con Carlos Ruckauf -que sumó del cavallismo y la UCeDé- en 2001 cuando él mismo fue electo senador juntando votos de tres listas distintas.

El martes, casi en secreto, el jefe del Paufe se reunió con Oscar Rodríguez, ex segundo de la SIDE y actual diputado nacional. Rodríguez -uno de los más activos operadores en las sombras del duhaldismo- y Patti se zambulleron al debate sobre el formato y los plazos del acuerdo.

«Si van a romper con Kirchner salgamos ya mismo a caminar juntos»,
apuró el ex subcomisario. «Tenemos que ir tranquilos, Luis. Esto se hace paso a paso», gambeteó Rodríguez que en su paso por la SIDE aprendió los códigos de la diplomática rigurosa de los uniformados.

A pesar de que no lo confiesa, a Patti lo abruma una sospecha: que Duhalde coquetea con él con el solo objetivo de obligar a Kirchner a mejorar los términos de un acuerdo entre peronistas. Es decir: que el ex presidente lo usa como moneda de cambio. Por eso, pide apurar el acuerdo.

Pero Duhalde lo palmea en el hombro y se escurre para ganar tiempo mientras mantiene activos, más o menos difusos según el día, los enlaces con la Casa Rosada que ahora confluyen en un único despacho: la Jefatura de Gabinete que ocupa Alberto Fernández.

No es equivocado el pánico del ex intendente de Escobar. Cuando 10 días atrás,
Kirchner mandó a los suyos a gritar consignas de guerra, uno de los factores que incidieron fue que detectó que la amenaza de un pacto Duhalde-Patti había empezado a tomar cuerpo.

Cinco días después, el viernes, otra novedad alteró los ánimos del gobierno: esa tarde,
Chiche y Patti charlaron durante dos horas. Un rato después, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, habló con Patti para tantear hasta dónde era factible un entendimiento con Duhalde.

• Concordia

Mordiendo las palabras, el ex intendente habló un largo rato sin decir demasiado. Por la noche, Kirchner salió de la trinchera y mutó su belicosidad contra Duhalde en señales de concordia. Felipe Solá padeció, en carne viva, ese cambio de ánimo. La sucesión de esos hechos demuestran hasta qué punto, a pesar de que sus voceros lo niegan, a la Casa Rosada le preocupa que Duhalde y Patti aceiten una maquinaria electoral compartida para enfrentar a Cristina Fernández.

Los duhaldistas, montados en la euforia,
cuentan su fórmula de la felicidad. Dicen que Chiche mide 22% a los que, por el solo hecho de contar con el sello del PJ, deben sumar 6% más otros 6 o 7 puntos que aporta Patti. Resumen: Chiche podría conseguir 35% de los votos.

Dejá tu comentario

Te puede interesar