11 de abril 2007 - 00:00

"Siéntese, ministro", terminó examen a Filmus en el Senado

Alberto Balestrini recibió al gremialista deCTERA, Hugo Yasky, a quien le prometióaprobar en la sesión de hoy de Diputadosun proyecto de resolución repudiando lamuerte del maestro neuquino CarlosFuentealba (izq.). En el Senado, DanielFilmus -sentado junto a José Pampurosoportólas críticas de legisladoresopositores por los conflictos docentes quesacuden al país.
Alberto Balestrini recibió al gremialista de CTERA, Hugo Yasky, a quien le prometió aprobar en la sesión de hoy de Diputados un proyecto de resolución repudiando la muerte del maestro neuquino Carlos Fuentealba (izq.). En el Senado, Daniel Filmus -sentado junto a José Pampurosoportó las críticas de legisladores opositores por los conflictos docentes que sacuden al país.
Daniel Filmus tuvo que enfrentar ayer a la oposición en el primer cruce que tiene el ministro con legisladores después de la muerte del maestro Carlos Fuentealba en Neuquén. La visita a la Comisión de Educación del Senado había sido pensada hace semanas como otro acto de campaña del ministro. Ayer pareció una provocación. La idea era una innovación en el tema: abrir el período de sesiones ordinarias de esa comisión -algo sui géneris, una suerte de símil de la apertura de sesiones que hace el Presidente pero ante la Asamblea Legislativa- y debatir allí mismo proyectos políticamente rentables como la creación de nuevas universidades.

Pero la mala suerte se coló en medio y Filmus se vio enfrentado al dilema de suspender el encuentro o hablar del caso Neuquén. De todas formas, no le fue tan mal.

Como Néstor Kirchner, calificó al hecho de «asesinato» y «fusilamiento»; consideró que la tragedia debe ser «pedagógica» y que los culpables deberán ser penalizados. Hasta allí lo obvio.

Junto a la radical Amanda Isidori, que preside ese cuerpo, a Adolfo Rodríguez Saá y los radicales Ernesto Sanz y Gerardo Morales, Filmus supo desde el principio que de universidades y educación iba a escucharse poco en ese encuentro. Isidori comenzó pidiendo un homenaje «al colega que perdió la vida en la provincia de Neuquén defendiendo sus derechos. Volvemos a enfrentar hechos de violencia, son momentosde profundo dolor, que han movilizado no sólo a la familia docente del país, sino a la sociedad en su conjunto», dijo.

Tras un guiño para comenzar con el temario, el socialista Rubén Giustiniani la interrumpió. Todos, incluso Filmus, aceptaron entonces cambiar el temario de la reunión por unos minutos.

  • Universidades privadas

    Después tuvo tiempo para explicar el papel de las universidades privadas y la creación de nuevas universidades nacionales, los regímenes de títulos, las asignaciones presupuestarias y la temática salarial.

    Cuando creyó Filmus que todo había terminado, inclusive ya estaba de pie, Morales contraatacó: tras alabarle la inversión en educación comenzó con su crítica al «problema de los reclamos salariales recurrente en todo el país».

    «Ministro siéntese, que es incómodo hablar así parados», le sugirió, y Filmus volvió a su lugar. «Es injustificable que las provincias de Neuquén y Santa Cruz no lleguen a acuerdos salariales con sus docentes, teniendo en cuenta los recursos que cuentan por regalías petroleras», le dijo el radical al ministro, incómodo con la mención del conflicto santacruceño.

    Hoy, Morales insistirá en el recinto del Senado con un proyecto de su autoría que intenta aumentar de 40% a 60% de los fondos copartipables el aporte del Estado nacional a la Ley de Financiamiento Educativo, reduciendo en consecuencia el esfuerzo de las provincias.

    Morales guardó para el final la daga mas filosa: le recordó a Filmus que su proyecto también contempla que cualquier anuncio de incrementos salariales que haga el Estado nacional para los docentes de todo el país debe contemplar la provisión a las provincias de los fondos necesarios para llevarlo adelante. Nadie defendió a Jorge Sobisch en ese encuentro,pero tampoco hizo falta. Mientras tanto, en Diputados, Alberto Balestrini tejía una trama que le permitiera al oficialismo minimizar en la sesión prevista para hoy los sofocones que supondrán las protestas de la oposición no sólo por la muerte del maestro neuquino sino también por la situación de los docentes en todo el país.

    Se acordó que, además del minuto de silencio por la muerte de Fuentealba y los homenajes de rigor, se aprobará una resolución en repudio a la represión policial en Neuquén. En una sesión como la de hoy, donde no existen grandes temas a debatir que entretengan a los legisladores, el peligro para el kirchnerismo es que todo termine en un debate sobre la política salarial de los docentes, la represión en Neuquén y, como acto seguido, la participación de Gendarmería en las escuelas santacruceñas por un conflicto similar. Para colmo, como segundo tema, están pendientes las quejas por el accionar judicial en torno a las inundaciones en Santa Fe.

    Balestrini acordó en una reunión ayer con Hugo Yasky, secretario general de la CTA y la CTERA, la aprobación de ese proyecto. Hacer algo distinto sería imposible: Yasky confirmó que presenciará la sesión junto a sindicalistas de la CGT y la Confederación de Trabajadores Unicos de Brasil que están en Buenos Aires.

    «No vinimos a plantear un conflicto salarial, no tendría sentido en la Cámara de Diputados. Vinimos a plantear el límite en la vida.» Ese fue el nivel de armonía que le planteó el sindicalista a Balestrini.
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