Signo: la UCR festeja el cierre de un comité

Política

El radicalismo, en medio de la crisis que lo envuelve, resignará la semana próxima uno de sus símbolos en la Capital Federal. Bajo la batuta de Raúl Alfonsín, la semana próxima se cerrara el comité de la calle Formosa 114. El acto es, cuanto menos, curioso: con la consigna «Cierra el comité, comienza la leyenda», el ex presidente hablará ante lo que durante los últimos años fue casi su guardia personal para declarar formalmente cerrado ese mítico comité desde el que gran parte del alfonsinismo comenzó a militar en la Capital Federal. El símbolo, de todas formas, no es gratificante. Más allá de tener que abandonar ese local porque su dueña ya no les renueva el contrato de alquiler, la imagen implica otro retroceso para el partido.

Alfonsín tiene sus razones para hablar en ese acto el viernes 14 de marzo. En la historia reciente de Formosa 114, en la sección 6-Caballito, está el ser sede del grupo «Los Irrompibles», una agrupación de resistencia radical que en 2002, cuando corría la ola de la antipolítica, actuaron casi como guardia personal del ex presidente ante eventuales ataques callejeros. De hecho, por esas épocas hacían guardia en el comité para cumplir con ese cometido.

Estuvieron también en 2006 frente a la ESMA cuando el propio Alfonsín y todo el radicalismo le recordaron a los Kirchner quién había impulsado los juicios contra la juntas militares de la dictadura, en momentos en que Kirchner intentaba monopolizar la bandera de los derechos humanos para su gestión, inclusive desconociendo que alguno de sus antecesores hubiera hecho algo sobre el tema.

  • Junta coordinadora

    Pero ése no es el único tramo de la historia radical que pasó por ese comité. Supo ser también el reducto de Oscar Shuberoff, y base de contención política hasta cuando arreciaron las denuncias sobre el ex rector de la UBA y uno de los motores del inicio de la Junta Coordinadora Nacional.

    No es, de todas formas, la única mala noticia que enfrenta el radicalismo por estos días. En Córdoba la Justicia federal dejó sin efecto la decisión del tribunal de conducta de la Unión Cívica Radical de cancelar la afiliación de unos 20 dirigentes que en las elecciones provinciales del año pasado jugaron en las huestes de Luis Juez.

    El juez federal con competencia electoral, Ricardo Bustos Fierro, entendió que no existía constancia de notificación a los afiliados sancionados y que por lo tanto no tuvieron derecho de defensa.

    Si bien no es el mismo caso, sí guarda similitudes con las expulsiones a Julio Cobos y al santiagueño Gerardo Zamora que dispuso el tribunal de ética partidario a nivel nacional después de que oficializaran su paso al kirchnerismo. Por eso ayer en el comité nacional siguieron de cerca las argumentaciones legales de Bustos Fierro frente al contraataque que planean los radicales concertadores para intentar tomar el control del comité nacional de la UCR, con una estrategia que pulirán el sábado en una asamblea en Junín.
  • Dejá tu comentario