Sin entraña para Aníbal Fernández

Política

Al mediodía, ayer, el ministro de Justicia, Aníbal Fernández, decidió esperar el levantamiento del paro del campo comiendo carne en El Mirasol de la recova de la calle Posadas. No pudo acceder a su plato preferido, la entraña, al menos es lo que siempre pide cuando asiste a ese lugar.

También se decepcionó por otros faltantes cárnicos, pero sabiamente no acusó al propietario del lugar. Su rabiablanca igual se calmó porque durante largo rato, luego de abrazos al ingreso y a la despedida, dialogó con el juez federal Norberto Oyarbide, quien no estaba de traje sino con una decorativa camisa blanca con el número 2 en la espalda y en las mangas. Por suerte, hasta ahora, no hay que apelar a los magistrados para poner preso a los que cortan las rutas, como anticipó Fernández.

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